Una docente realizó una investigación sobre la efectividad de políticas sociales de la Provincia

El trabajo se enfocó en las Comisarías de la Mujer de la Provincia, especialmente en la violencia de género. La investigadora advirtió que “hay toda una política errática” respecto al tema.
La docente e investigadora Matilde Rodríguez realizó un estudio sobre la efectividad de las políticas públicas de las Comisarías de la Mujer en el territorio bonaerense, sobre todo en aquellas exponentes del sexo femenino que están aquejadas por la violencia.

“Las Comisarías de la Mujer en la Provincia existen desde 1990, llamativamente cuando uno entra a revisar cómo se produjo esa política pública, el objetivo de la misma, uno advierte que hay toda una política errática”, advirtió la investigadora.

Rodríguez indicó que hay una “ambigüedad de políticas” y explicó que a pesar de que siempre ha estado el mismo partido político en la gestión de la política provincial, ha habido cambios de rumbo, ya que las Comisarías de la Mujer nacen enfocadas hacia los derechos de las mujeres pero al poco tiempo, con cambios de gestión, “se van trastocando los objetivos”. Entonces, la prioridad era “alentar la participación política de las mujeres en la categoría de comadres o manzaneras, dejando a un lado el tema de los derechos de las mujeres y la violencia”.

Hacia el año 2004, señaló, estas comisarías cambian la denominación: De la Mujer y la Familia. Se les cambia el objetivo y se divide en dos áreas: una destinada a las detenidas y otra a atención de quejas de mujeres por violencia.

“Como los cambios de funcionarios son tan reiterados, los empleados trabajan con un vacío presupuestario, no hay prácticamente monitoreo y casi no hay datos”, indicó.

“Estamos constituyéndonos en una especie de foro para tratar de monitorear y colaborar en la eficiencia de políticas públicas en la dimensión provincial y municipal”, aseguró.

La violencia de género

Rodríguez explicó que hay un gran problema con la “percepción que el agente policial tiene de las lesiones de la mujer”.

“Yo he visto una mujer que tenía lesiones en el cuello y se caratuló el caso como lesiones leves. Por lo tanto, es muy factible que quede en exposición no en denuncia y entonces, no llega a la Justicia. Lamentablemente esas marcas en el cuello eran un intento de homicidio”, ejemplificó.

La investigadora afirmó que “el 90 por ciento de las denuncias terminan archivadas, con lo cual no hay punición para el victimario”.

“La violencia para la lógica judicial es algo que ocurre entre extraños. En el ámbito familiar la violencia no es violencia, se puede solucionar en el ámbito privado”, indicó.

“Las mujeres son aquellas que sufren mayores abusos. Lo que yo advierto hacia la década del 90 es que con las políticas neoliberales el Estado se desentendió de muchos ámbitos sociales, que sea la sociedad la que solucione los problemas. Por lo tanto, si vos conceptualizás que la violencia afecta a la familia, privatizás la problemática”, concluyó.

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