El doble estacionamiento de calle San Martín requiere de un replanteo urgente

El doble estacionamiento de calle San Martín requiere de un replanteo urgente
Pese a los constantes reclamos de los empresarios de las líneas de colectivos, desde Planeamiento Municipal aún no se tomó una decisión para resolver el problema del doble estacionamiento de una arteria vital para el transporte público en la ciudad. Entre otras cosas, causa retrasos en el servicio ocasionando que trabajadores y estudiantes lleguen tarde a sus obligaciones.
La Dirección de Tránsito Municipal implementó el doble estacionamiento en 2009 entre San Martín desde avenida Rocamora hasta Mitre, como una prueba piloto para liberar las paradas de colectivos que eran empleadas por el mal estacionamiento de vehículos.

A su vez, había que ganar superficie de estacionamiento a medida que la semipeatonal de 25 de Mayo progresaba e iba restando lugares para el aparcamiento de vehículos.

El primer inconveniete del doble estacionamiento, no tardó en llegar. La estreches de la calzada para el transporte de pasajeros fue notoria desde el inicio de la medida.

Cuatro de las cinco líneas que hoy están en vigencia pasan por calle San Martín y en las horas picos de tránsito, un recorrido que tendría que durar entre siete y ocho minutos, tarda más de 15 en el tramo de unas diez cuadras.

En el trayecto que va desde. Rocamora hasta Mitre, hay tres jardin de infantes, se encuentra la Omic, la Biblioteca Sarmiento, la AFIP, un hotel, la ANSES, la Escuela de Educación Técnica N°1 y hasta un depósito de una casa de electrodomésticos.

A su vez, hay comercios que por la mañana reciben mercaderías en camiones e inevitablemente obstaculizan el paso de los colectivos.

Todo esto no solo causa un daño económico a las empresas, debido a que a menudo los choferes que tienen poco espacio para maniobrar, al querer estacionar en las paradas y luego salir, provocan ralladuras de puerta y o roturas de espejos retrovisores a los vehículos estacionados.

Las empresas de colectivos tienen contratado un seguro de franquicia que solo cubre siniestros mayores, pero no los menores como la rotura de un espejo de un auto, y es el propietario de la empresa la que debe afrontar ese costo.

El año pasado, los empresarios de las líneas 2 “Santa Rita”, 5 “El Verde” y 1 y 4 perteneciente a 1° de Agosto", le solicitaron al Legislativo Municipal que intercediera para que se deje sin efecto el doble estacionamiento sobre calle San Martín, desde Av. Rocamora hasta Mitre, pero no hubo respuesta.

El lunes de la semana pasada, los empresarios se reunieron con los concejales para plantearle un incremento en el boleto único y que se revea la problemática de calle San Martín.

La situación para los transportistas se agravó más a partir del año pasado. Con la nueva ordenanza de transporte público que se aprobó en 2012, ahora se tiene en cuenta los aspectos para el llamado a licitación, normas de seguridad, antigüedad de las unidades en circulación que no deberán pasar los 15 años. Para no quedar fuera de competencia los empresarios comenzaron a actualizar sus modelos, adquiriendo colectivos 2006 en adelante, cada vez más largos y con mayor capacidad de pasajeros sentados, generando más presión a los choferes que ven disminuida su maniobrabilidad.

La situación se tornó tan crítica, que directamente los colectivos paran en la mitad de la calzada y los pasajeros deben bajar sobre la calle y no sobre la vereda, debido a que al chofer no le da el radio de giro para ingresar y salir de la parada, exponiendo al pasajero a ser arrollado por algún motociclista.

Incluso la UTA tuvo que hacer gestiones para tratar de resolver este problema.

“Ya le hemos transmitido la inquietud de nuestros afiliados al concejal Gustavo Vela (presidente del bloque oficialista) para que resuelvan el problema”, aseguró José Luis Loustalet secretario gremial de UTA “Gualeguaychú”.

“Lo hemos charlado más de una vez, para poder mejorar el servicio y cuidar a los choferes que ya han tenido varios choques. También nos oponemos a que el recorrido de los colectivos se trasladen a otra calle, el servicio debe estar lo más cerca posible del centro”, agregó.

Osvaldo Esponda, empresario de la Línea 2 “Santa Rita” explicó que: “La calle San Martín es un drama durante todo el día, desde los camiones que paran para descargar, el cuidado que deben tener los choferes para no dañar los autos o romper los espejos y el constante retrazo que nos provoca. El trayecto por San Martín desde Av. Rocamora hasta Mitre, tendríamos que hacerlo en cinco a seis minutos, pero tardamos 15 minutos, los colectivos siempre andan atrasados, y todo se atrasa, los chicos llegan tarde al colegio, la gente llega tarde a su trabajo y el chofer luego debe apurarse para ponerse en hora”, agregó.

En tanto, remarcó que: “a veces tenemos que estar pagando roturas de espejos y rayones día por medio y no sale nada barato. Ya nos reunimos con los concejales para que solucionen la problemática del doble estacionamiento en esa arteria”.

Izaguirre: “Por ahora no hay nada”

El director de Tránsito, Esteban Izaguirre, dijo: “por ahora no hay nada” en referencia a si se había tomado alguna medida para resolver el problema.

En un primer momento se pensó en prohibir el estacionamiento sobre mano derecha para que los micros pueda estacionar sin problemas en las paradas y a su vez, aprovechando la adquisición de la máquina de señalización vial horizontal que compró el municipio este año, señalizar un carril de uso exclusivo para colectivos, cuando estos transiten por San Martín y cuando no lo hagan, pueda ser utilizado por los automovilistas.

“Esto se puede hacer en una avenida donde tenemos dos manos en cada uno de los sentidos, pero no en calle San Martín. Primero hay que hacer un estudio para ver qué impacto tiene y esto lleva su tiempo, y poder definirlo con las otras áreas (Planeamiento y Control Urbano). “Es una cuestión a estudiar y a debatir”, concretó.

Lo que fue una prueba piloto implantada en 2009, luego careció de una evaluación para determinar su eficacia y al poco tiempo se convirtió en el peor error de planificación vial, durante la administración Bahillo.

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