En cada elección, surgen nuevos escribas pagos por el poder polìtico para atacar a sus contrincantes desde las sombras. Este 2013, el elegido fue un personaje cordobés que desde la ciudad mediterránea, muy lejos de la realidad riojana, escribe lo que le ordenan decir. Su nombre Julio Laboranti. Lo curioso, es que quizó que la producción de Fénix le pagara para atacar a sus actuales patrones.
Semanas atrás, se contactó con la producción de Fénix para ofrecer sus servicios. En concreto, solicitó 70 mil pesos para escribir en contra de sus actuales patrones. Quienes, según reveló este personaje cordobés, le ordenaron orquestar una campaña de desprestigio contra los candidatos del Frente Único Riojano.
Tal vez inspirado en las películas de espionaje de la Guerra Fría, Julio Laboranti pensó que podía oficiar de doble agente. Cobrando por montar una campaña de desprestigio contra Basso y Bosetti y a su vez cobrar dineros para atacar a sus propios patrones.
A Mal Monte fue por Leña
Pero a mal monte fue por leña. La producción rechazó la propuesta de Julio Laboranti. La emisora siempre se caracterizó por su espíritu confrontativo, eso no se discute. Pero cada palabra, cada opinión expresada es sostenida responsablemente ante la Justicia.
Nunca hablamos desde las sombras. Hay una gran diferencia entre hacer periodismo y ser un mísero aprendiz de operador de prensa, que se vende al mejor postor y que encima comete el peor de los pecados: la traición.
En su breve intercambio con productores, Julio Laboranti no solo reveló la identidad de sus actuales jefes, también detalló la estrategia que piensan implementar para embarrar la campaña electoral y precisó la ruta que sigue el dinero de sus pagos, desde una oficina de la Casa de las Tejas hasta la cuenta bancaria su padre.
"Soy impune, escribo desde las sombras" repitió una y otra vez Julio Laboranti en un intento por ofrecer sus servicios. Lo curioso es que este mercenario de la comunicación, no reside en La Rioja, escribe sobre política riojana desde su casa en Córdoba.
En próximas notas brindaremos mayores detalles de este personaje y sus patrones locales. Quizás tan miserables como este muchacho. Solo resta preguntarnos sobre las motivaciones de quienes pagan sus servicios. En principio, podemos decir que acudir a mecanismos antidemocráticos los convierte en antidemocráticos. Pero eso, mejor lo aboradaremos en otras notas.
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