Al helicóptero privado que operaba para la Agencia Nacional de Seguridad Vial se lo vio por última vez el domingo en Brandsen. Lo piloteaba un ex comisario de la bonaerense
La aeronave particular, piloteada por el ex comisario Alejandro Ferzola, partió el domingo al mediodía desde Brandsen. Tenía previsto cargar combustible en Santa Teresita e iba a hacer control vial en las rutas de la Costa Atlántica y en las playas. Sin embargo no llegó a destino.
“Tampoco se activaron las señales de alerta (manual y automática), que forman parte del equipamiento con el que cuenta en caso de siniestro”, explicaron desde el Ministerio del Interior.
Con dos aviones y dos helicópteros la Policía Bonaerense recorrió este martes el trayecto que debía realizar la aeronave Robinson 44 pero no encontró rastros. Durante el miércoles continuará el rastrillaje.
Otra avioneta de la Policía bonaerense buscaba sin éxito al piloto de la máquina en dos rutas distintas: Brandsen-Pinamar y Brandsen-Santa Teresita.
Mientras tanto, las autoridades analizan intervenir equipos de Prefectura en el rastrillaje, ya que en la zona hay lagunas profundas.
La máquina, modelo Robinson 44, cuenta con un localizador que se activa en caso de siniestro, algo que misteriosamente no pasó, aunque otras fuentes indicaron que si cayó en el agua, es probable que justamente eso suceda. El último contacto que realizó el piloto Alejandro Ferzola fue al despegar del helipuerto de Brandsen.
Ferzola, un excomisario de la Policía bonaerense con amplia experiencia en este tipo de máquinas, tenía programado volar hacia Santa Teresita y desde allí a Pinamar, según relató su esposa Estela, agregando que “toma todos los recaudos para ir a trabajar y conoce el helicóptero como la palma de su mano”.
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