En "El Divisadero" hay un corte de ruta en reclamo de vivienda, desde hace más de un mes

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El departamento Ramón Lista se encuentra a unos 600km de la ciudad de Formosa para viajar a esa hay que hacer mínimo 150 km de tierra, y la comunidad de El Potrillo (la mas emblemática del mismo) se encuentra a 100 km de tierra de ing juárez. (lote 8, María Cristina a 170 y 185 respectivamente), cuando hay quejas o reclamos que tienen que ver con usurpación de tierras, desmontes, entre otros, deben viajar a Juárez o Formosa según el tenor. 

Tanto en Juárez como en Formosa nunca resuelven sus problemas y vuelven a las comunidades con las manos vacías, los bolsillos flacos, el estómago temblando y la sensación de impotencia que reina en todo el cuerpo, que va acumulando energía y rabia y en muestra de dignidad explota en el reclamo.

Antes de llegar a El Potrillo, en la comunidad El Divisadero hay un corte de ruta desde hace más de un mes, encabezado por un joven llamado Patricio Eugenio. En ese corte pasan todos, solo hay que quedarse 5 minutos y escuchar sus reclamos.

Prestarles las orejas y respetarlos, como se suele decir: solo eso. Piden entrar en los planes de viviendas. Contaron al Diputado Ricardo Carabajal, que ?hicieron 15 viviendas la comunidad, que hay cerca de 40 familias y que las viviendas fueron entregadas por los punteros a su gente, que ya tenían y que vendieron o cambiaron por motos, etc?. No hubo consulta ni participación para entregar o elegir a los destinatarios, nadie se acercó hasta el momento a escucharlos o ver que ocurría; están ahí en medio de la nada, siendo nadies, luchando contra el tiempo, el frío, la negación y el olvido. 

Nos decían que quieren que venga alguien con un poco de poder a escucharlos; a tomar nota y ver la situación, que les ayuden a tramitar las viviendas. En fin, sentir que los escuchan. No están ahí de vagos o haraganes, como se dice por facilismo, racismo y obsecuencia, están, porque como dijeron si no están ahí están bajo los árboles, que es donde viven, están revelando la mentira y las contradicciones de este modelo, imperial y verde.

Ellos mismos consideran y se lo hacen saber al Diputado Carbajal que la madre de muchos de los problemas es la resistencia del Gobierno a realizar el relevamiento territorial de las comunidades como prevé la ley Nacional 26160, sancionada en el 2006 y prorrogada en dos periodos, en el 2010 y 2014.

El gobierno quiere relevar mojones y negociar territorio y la ley prevé un relevamiento técnico jurídico y catastral, un choque de intereses entre quienes quieren tener y manejar el negocio inmobiliario que se instaló en el Instituto de Colonización y Tierras Fiscales, y la gente, Indígena y Criolla que ven cómo se disipa el sueño de las tierras aptas y suficientes y encamina la lucha entre pobres, que termina en problemas como el de los Tejada.

Vemos la máscara y maquillaje de un Modelo de inclusión que en realidad es de exclusividad y hegemonía ya que es exclusivo para aquellos que se someten, domestican y aplican el si jefe, y es de hegemonía porque en una provincia como Formosa con reelección indefinida está claro el término.

La gente sigue haciéndose notar como puede, con las herramientas que tienen, con la ruta que lleva lejos a los funcionarios y acerca la orfandad de todo. 

Esa distancia que no es sólo de km sino también de posibilidades, de racismo, el abismo de la aculturación y negación del compartir, aprender y respetar las diferentes culturas nos lleva a denostar, desinteresarnos, y creer que es gente que busca solo planes y a los que hay que hacer sonar con el escarmiento.

Esa distancia es la más difícil de acortar, es una distancia que se impuso durante décadas para hacer notar que en la provincia solo tomamos tereré, escuchamos chamamé y polca al norte, zambas y coplas en el oeste, al sur los gringos y la pujanza y todos somos felices, gobernados por iluminados que deciden que somos, de dónde venimos y hacia donde hay que ir. Ese es el desafío, escuchar entender, respetar las diferencias, y desde allí comenzar a construir.

Mientras tanto, sigue el sonido de los gritos de la represión en El Colorado, el miedo de la gente ante los desconocidos o uniformados, el silencio y la tristeza de los que cortan la ruta, solo por ser escuchados, y este montón de pensamientos que ojala les sirva para aportar a la nota. 

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