La red de distribución de agua es casi "un colador"

La red de distribución de agua es casi "un colador"
Los reclamos de los vecinos se hacen público desde todos los barrios, en algunos casos las pérdidas vienen ocurriendo desde hace semanas. El deterioro de la red local es de vieja data y siempre se recurrió a la metodología de parches, cuando en muchos sectores lo aconsejable sería el reemplazo de cañerías.

Si bien se desconoce la cantidad de reclamos por pérdidas en la red de agua que la empresa ASSA recibe diariamente, se estima que son numerosos, al juzgar por lo que la gente hace público a través de sus llamados al Opifón que este Diario suministra como vía de expresar sus quejas a los lectores, además de otros que se comunican con la Redacción para hacerlo puntualmente, como así también los que lo hacen a través de servicios que ofrecen las emisoras radiales, como así también las notas que sobre el tema suelen verse en las pantallas del noticiero de Cablevisión.

Las advertencias sobre pérdidas son cuantiosas y no reconocen limitaciones, pues vienen desde todos los barrios. En muchos casos se trata de pérdidas en conexiones domiciliarias, pero en muchos otros y donde las pérdidas de líquido son mucho mayores, en cañerías centrales de distribución. El caso es que, sin caer en exageraciones sino en una expresión común para definir al deterioro que tiene la red, bien puede decirse que está prácticamente convertida en un "colador".

Las pocas referencias oficiales que pueden obtenerse, que son pocas pues se está a la espera de la designación del gerenciador a nivel Rafaela, cargo que quedó sin cubrir desde la desaparición física de Marcos Medina, resultan bastante alarmantes. Se consigna a nivel extraoficial por supuesto, que no alcanza a solucionarse un reclamo, que ya otro va tomando su lugar en la planilla, por lo cual van amontonándose y consecuentemente se demoran los arreglos, razón por la cual en algunos casos las quejas de vecinos dan cuenta de hasta dos semanas de permanentes pérdidas de agua.

Esta situación se hace mucho más evidente, e incluso llega a enardecer a muchos vecinos, ante la contradicción que constituye ver correr el agua potable por las calles, cuando no hay en las canillas.

Sectores enteros de la ciudad en determinados momentos quedan sin provisión de agua, en tanto que en otros sitios se recibe apenas por goteo, en tanto que la presión es baja en toda la planta urbana, lo cual produce lo mencionado. Es que el agua que se recibe desde el acueducto que viene desde la zona de captación en Esperanza, más el aporte de las dos plantas de ósmosis inversa, no abastece del líquido necesario en los picos de demanda, que ocurren en momentos de más alta temperatura, y más aún se agudiza el problema al registrarse una seguidilla de jornadas con marcas que oscilan en los 40 grados en las máximas, pero que también encuentran un serio problema con las mínimas que no suelen bajar de los 22 grados. Cuando eso sucede, todo se hace prácticamente incontrolable, pues el agua disponible directamente no alcanza. Y para eso, la única solución integral y definitiva, es el nuevo acueducto cuya toma está en Desvío Arijón, aunque cuya obra aún no ha comenzado, por lo cual demandará varios años, y además, siempre y cuando haya la financiación correspondiente.

Si además de las pérdidas que se dan en forma constante por las pinchaduras en la red, se agrega la que estaría registrándose en la Estación de Bombeo del acueducto en el distrito de Nuevo Torino, cada vez que se produce una interrupción en el suministro de energía eléctrica -lo que es también bastante frecuente por la saturación del sistema-, algo que fue hecho público por este Diario, la perspectiva se complica muchísimo más todavía. Es que tenemos entonces que una gran cantidad de agua, que aquí escasea notablemente, en lugar de llegar a la planta local de distribución, se pierde por el camino como el caso referido, o bien en las calles de la plana urbana.

Las pérdidas en la ciudad están a la vista de todo el mundo, en cambio lo que sucede en la estación de bombeo en Nuevo Torino, fue denunciado por vecinos del lugar a este Diario, que lo hizo público por primera vez a fines de noviembre, cuando la pérdida fue tan grande y durante 48 horas continuas, que provocó un anegamiento total de ese sector rural al punto de provocar que no pudieran pasar por ese camino los camiones de recolección de leche. Con posterioridad, una nueva denuncia hizo que se trasladara al lugar un móvil de LA OPINION, comprobando la existencia de la pérdida, que a ese momento ya había sido solucionada, pero manteniéndose anegado gran parte del lugar aledaño a la bomba.

En tal sentido, nunca hubo aclaraciones ni siquiera alguna simple referencia oficial sobre este problema. Tal, como si el silencio otorgara. Decíamos entonces, que ojalá estuviésemos equivocados y la pérdida de agua no fuese de las características que daban cuenta los vecinos de ese sitio.

La cuestión es que buena parte del agua que debería estar abasteciendo a los vecinos se pierde lamentablemente por las causas referidas. Una problemática que no es nueva, ya que el deterioro de la red es muy grande y desde hace tiempo se reclama una solución integral, que por ahora no aparece.

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