Hubo tres oferentes y desestimaron la propuesta menos costosa, cuyo responsable impugnó la decisión.
Uno de los acontecimientos ilustrativos de este próximo verano es que la bella postal marina corre el riesgo de arruinarse en la costa atlántica. Apareció una nueva disputa por la recolección de residuos a raíz de que un prestador impugnó la licitación al ser preadjudicada a la oferta más cara, y es muy posible de que el servicio no se preste en forma regular con las consecuencias ambientales que ello acarrea.
El proveedor Matías Nervi presentó para la contratación de esa función un total de 271.920 pesos con la intención de cubrir el trabajo en el Camino de la Costa y por espacio de 12 meses. Martín Duarte cotizó por la misma actividad 598.912 pesos y Crisa SRL un total de 537.000, de acuerdo a la recepción de sobres por parte del Ministerio de Turismo.
Sin embargo, esta última firma resultó preadjudicataria por "ajustarse a lo solicitado y ser su precio conveniente", luego de recibirse un informe técnico del Departamento Fiscalización de esa cartera, desestimando a las otras dos.
Por caso, la opción Nervi fue objetada bajo el argumento de que al acoplado ofrecido para el cargamento le faltaba una lona para cerrar la parte de arriba. Es considerado un accesorio, y que éste oferente lo tiene.
De acuerdo a los trascendidos, en los términos de la compulsa no se notificó del resultado a las partes, y si bien el contratista Nervi lo rechazó, en el Ministerio se rehusaban a aceptar la nota. Esta fue elevada finalmente por la Mesa de Entrada.
Otra de las rarezas es que habría más trabas en el proceso. La impugnación debió ser entregada adjuntando un pagaré que representa el 1% del monto total oferta y además se tuvo que pagar un sellado para que pueda tener la suficiente formalidad.
Asimismo, se supo que Crisa propuso concretar la actividad con un camión que pesa 16.000 kilos y que no se estaría ajustando a las Leyes N° 3.354 y 24.449. Estas normas limitan el peso por eje en virtud de que el tramo de asfalto del Camino de la Costa es una ruta turística sin objeto comercial.
Otro de los inconvenientes que se avecinan es que dentro de la convocatoria se dejó afuera del servicio un circuito interno que se realizaba en ocasiones anteriores por la villa de La Lobería, y por lo tanto, los vecinos deberán llevar las bolsas a los contenedores instalados en la ruta, si es que se confirman las prestaciones.
No se descarta que los perdidosos de esta licitación N° 87/15 (Expediente 118.271-T) hagan una presentación ante la Fiscalía de Investigaciones Administrativas que conduce Marcelo Ponzone.
Durante la administración Saíz también hubo disputas similares entre los oferentes fracasando la regularidad de un servicio, por lo que el verano pasado, la Secretaría Provincial de Ambiente y Desarrollo Sustentable concretó una tarea en carácter excepcional ante la acumulación de basura en la zona de costas.
Días atrás, la Municipalidad de Viedma se vio obligada a realizar un operativo a pedido de los vecinos que residen en el sector. La limpieza también tuvo carácter excepcional extendiéndose desde Bahía Creek hasta la Segunda Bajada de El Faro, incluyendo La Lobería y todas las playas intermedias.
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