La medida es retroactiva al 1º de agosto y beneficia a aquellos con graduaciones más bajas. En abril habían sido promovidos unos 440 uniformados con grados de subcomisarios, comisarios y comisarios inspectores.
La medida busca aplacar en parte el clima de malestar que se registraba en diversos sectores de la fuerza, que venían pidiendo ser promovidos.
Hasta hace algunas semanas, los policías veían con inquietud que los ascensos no se produjeron a principios de año, como es habitual. En los últimos días, cuando comenzaron a circular trascendidos que indicaban que finalmente se había concretado el operativo, la falta de información oficial sobre la identidad de los beneficiarios generó un nuevo motivo de malestar, al correr versiones que indicaban que se habían dispuesto “pocos ascensos”.
El malestar tuvo que ver con que hace algunos meses el Ministerio había dispuesto promociones para ocupar lugares más altos en el escalafón. En abril se resolvió el ascenso de 440 uniformados con grados de subcomisarios, comisarios y comisarios inspectores. Ahora, la medida resuelta en las últimas horas involucra a personal subalterno de la fuerza, es decir, los sectores con grados más bajos y que, en consecuencia, perciben sueldos inferiores.
La resolución será retroactiva al 1º de agosto, indicaron en el Ministerio de Justicia y Seguridad.
De acuerdo a lo indicado por fuentes de esa dependencia, los ascensos se terminaron cristalizando luego de completarse las distintas etapas de análisis a cargo de la Junta de Calificaciones creada hace algunos años.
Ese organismo, se explicó, analiza distintos aspectos de la conducta de los policías antes de dictaminar qué uniformados están en condiciones de pasar a un grado superior.
El último ascenso masivo había sido en 2011, cuando se promovió a 25.376 policías en todas las jerarquías desde oficial hasta subcomisarios. De esta manera, el Gobierno bonaerense dispuso ascensos de unos 41 mil policías en los últimos dos años, se indicó.
Estos nuevos ascensos se producen en el marco del cambio de modalidad dispuesto por la gestión de Casal. Es que luego de la expiración de la ley de emergencia, la cartera de Seguridad y Justicia modificó la forma de disponer las promociones. Así, se creó un formulario de evaluación constituido por una planilla con puntajes que tiene en cuenta, entre otros factores, el “respeto por los derechos humanos y las garantías constitucionales”, “condiciones personales”, “aptitudes profesionales y técnicas”, “rendimiento” y “condiciones éticas”.
Con los resultados, las autoridades definen los ascensos y promociones, teniendo en cuenta a los efectivos que acumulen mayor cantidad de puntos, aunque también se toma en cuenta si el policía registró durante el relevamiento, desafecciones del servicio, pases a disponibilidad y actuaciones sumariales.
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