Desde Avellaneda (junto con Berazategui), Jorge Ferraresi alentó la movilización sin tapujos y con toda la carga ideológica del sector ultrakirchnerista. Lanús, hoy gobernado por el PRO, adhiere sin ocultar nada. Por su parte, los intendentes de Lomas, Brown y Echeverría se mantuvieron al margen de comentarios y de mover a la gente a ir a Comodoro Py. Lo cierto es que sus tropas, se ya comenzaron a animar la defensa de CFK.
Por Ricardo Carossino
De pronto, cuando todas las miradas apuntaban al Presidente de la Nación, Mauricio Macri, por sus cuentas off shore en Panamá, el ojo del huracán viró violentamente hacia la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner. Bueno, era lógico. A nadie, medianamente informado sin inclinar la balanza hacia un lado u otro, escapan las palabras del Papa Francisco: “Hay un revanchismo similar al del `55, después del golpe”, contra Juan Domingo Perón.
A nadie se le escapa que todos los movimientos tienen un tinte de apresuramiento que deslumbra a cualquier persona que pueda entender hasta mínimamente cómo funciona la política, el poder y la relación de los medios de comunicación con las patas anteriores.
Quizás, la gente “de a pie” (para definirla de alguna manera) no alcance a comprender términos como imputación, procesamiento, operación mediática u operación política, y esto sirve para que el poder (que según Michael Foucault, “convence a la gente de algo, en base a un sistema de creencias”), opere ahora de manera libre para direccionar la atención hacia ese sistema de creencias en el cual, Macri desaparece de la escena (estando imputado por los PanamaPapers) y aparezca CFK (imputada por Lavado de Dinero).
Un caso único al menos en la Argentina, en la que una presidenta saliente y un presidente entrante están imputados en causas judiciales, a cargo de un mismo juez como es Sebastián Casanello.
En medio de este contexto creado por el poder, otro poder (el orgánico militante) hará su aparición este miércoles 13 de abril cuando Cristina Fernández llegue a los tribunales de Comodoro Py para declarar sobre una causa menor de venta de dólares a futuro. Tal muestra de poder militante se espera, que se dio asueto a todo el personal de Comodoro Py.
Plan de movilización:“¿Otro 17 de octubre?”
Qué a nadie se le escape que muchos ultrakirchneristas sueñan con tener su 17 de octubre este 13 de abril. No solo lo sueñan, lo esperan, lo piensan y lo preparan. Quizás logren una masiva movilización popular para demostrar poder y una adhesión especial para una ex presidenta. Aún no se sabe. Lo cierto es que las circunstancias entre aquel 17 de octubre de 1945 y este 13 de abril de 2016 son completamente diferentes.
Desde luego que lo que queda del viejo Frente para la Victoria (FPV), formado por La Cámpora, el Nuevo Encuentro, Miles, Quebracho, el Movimiento Evita, Peronismo Militante, Peronismo 26 de Julio y otras agrupaciones de menos calibre, ya venía armando un plan de movilización para que el 13 de abril fuera una suerte de “operativo retorno” de CFK, algo así como “una jornada de fiesta” en la que la líder vuelve al ruedo político.
La Tercera Sección Electoral (así como la Primera), desde luego no se quedaron al margen de esto, y Política del Sur hizo una investigación del plan de movilización para sostener la ex investidura de Cristina y para que el macrismo sepa que el peronismo tiene aún un poder de movilización capaz de hacer temblar las estructuras del poder PRO, si se lo aprieta demasiado.
No son tiempos fáciles para ninguna de las dos fuerzas que parieron un ballotage ajustadísimo por un poco más de 600 mil votos. Por supuesto que el macrismo hace su juego sobre los medios de comunicación y hasta quizás con más osadía de lo que hizo el kirchnerismo porque se espera de un día, hasta se atrevan a intervenir C5N, por el momento único reducto televisivo que desnuda las falencias de un gobierno que en tres meses generó pobreza con la devaluación y el ajuste brutal sobre la clase trabajadora con un claro beneficio sobre los poderes concentrados de la economía.
En la Tercera Sección, por lo menos, Política del Sur está en condiciones de determinar que hay dos planes de movilización según el panorama político al que se ajusta cada intendente de la región.
Los trapos rojos de Avellaneda
Algún osado dirigente gremial de Lomas de Zamora, hace un mes y medio atrás, antes de este contexto revuelto, se había atrevido a decir (en medio de los pases de factura por la derrota) que estaba harto de los “trapos rojos” del FPV, en clara referencia, sobre todo, a Nuevo Encuentro, haciendo alusión al pasado comunista de Martín Sabbatella.
Precisamente, hasta hace unas semanas (antes que se conociera el Panamá Papers) las piezas en el tablero de la Tercera Sección estaban en ese terreno: por un lado Ferraresi y Mussi sosteniendo “los trapos rojos” y por el otro los intendentes del G8, construyendo un nuevo poder local con una relación moderada en cuanto al gobierno de María Eugenia Vidal a la espera de recibir el dinero del endeudamiento de la Provincia para hacer obras en sus Municipios. Hablamos, claro de Martín Insaurralde de Lomas de Zamora, Mariano Cascallares de Almirante Brown y Fernando Gray de Esteban Echeverría.
El primer plan de movilización se empezó a gestar hace tiempo desde Avellaneda con Jorge Ferraresi a la cabeza junto a La Cámpora, otras organizaciones sociales y los gremios que responden a la CTA de Hugo Yaski.
Desde el bunker del ingeniero, el armado para el retorno de Cristina se iba cristalizando, conforme avanzaba por otro lado el peronismo sin CFK que logró una lista de unidad para retener el PJ nacional con José Luís Gioja y Daniel Scioli.
Alejado de esa troika, Ferraresi, la Cámpora y otros intendentes del interior bonaerense, además de Mussi, gestaron una suerte de épica derivativa de la defensa de los derechos ganados durante los 12 de años de kirchnerismo. Nunca lo ocultaron, y fueron y son (por ahora) la armada frentista contra el macrismo explícito.
De todos modos, hay una mínima moderación por grupos con ideas como las de Quebracho y Miles de (Luís D`Elía) que quieren un escrache el 12 de abril a la casa del juez Bonadío que llamó a declarar a Cristina.
El kirchnerismo de la Tercera quiere evitar este tipo de actos “revolucionarios” y “tendencias” de confrontación con el enemigo, y actuar en términos de protesta social y no de movimientos de “orgas”. Un ejemplo sería, el acto del 24 de marzo pasado en Plaza de Mayo que permitió la masiva movilización de gente autoconvocada sin adhesión a organizaciones militantes.
El G8 que lidera MI
Como Política del Sur tituló en un número anterior (House of Lomas), hoy la otra troika peronista parece estar pasando por Lomas de Zamora, donde gobierna uno de los políticos más conocidos de la Argentina como es Martín Insaurralde (MI).
Desde Lomas, se arma una suerte de nuevo poder político, tendiente a que los intendentes del conurbano tengan injerencia en la toma de decisiones del Justicialismo. Para eso, MI adhirió a la lista de unidad de Gioja y Scioli, como representante de la nueva camada de jefes comunales que por el momento sólo comunican gestión y no política o ideales.
Basta ver las cuentas de Twitter de MI, Cascallares y Gray para ver que no han hecho una sola mención hasta el cierre de esta edición sobre la imputación de CFK, mientras que no dejan de promocionar las obras del Municipio.
De todos modos, PDSur no se quedó con lo superficial, sino que fue al hueso de la cuestión y trató de indagar qué pasará con estos tres jefes comunales el día 13 de abril de 2016, que para algunos ultra K será un día “patriótico”.
En diálogo con fuentes del insaurraldismo, estas explicaron a este semanario que el PJ movilizará a Comodoro Py luego de que se reúna este lunes (por ayer) en el local del Partido Justicialista.
Por otra parte, se sabe que hay gremios de la región que están convocando para estar presentes el miércoles, pero se encargaron de aclarar que eso dependerá de las conducciones nacionales y las decisiones orgánicas de cada Sindicato.
Lanús
En el caso del Municipio gobernado por el PRO, con un Néstor Grindetti en problemas ante las acusaciones por el Panamá Papers (ver análisis de la contratapa), no hay mucho que dilucidar respecto de lo que hará el peronismo lanusense, aunque lo que sirve para analizar es quién convoca a la movilización abierta.
Quién salió a primerear una suerte de liderazgo convocador fue el senador provincial Darío Díaz Pérez, pero el resto del peronismo que adhiere al kirchnerismo en realidad se movilizará de acuerdo a las divisiones internas del Municipio.
Almirante Brown
Desde el distrito gobernador por el intendente Mariano Cascallares, este jefe comunal ha decidido no convocar oficialmente a la movilización del 13 de abril. La Municipalidad de manera institucional no se verá involucrada en aspecto políticos partidarios porque la gestión para “todos” está hoy por encima de los intereses ideológicos.
Ahora, desde el FPV de Brown, el concejal José Lepere, está armando la convocatoria para la movilización de las masas kirchneristas de Brown.
Esteban Echeverría
Acá no hay ninguna diferencia con la lógica de Cascallares. Fernando Gray no se ha pronunciado respecto del 13 de abril. Tampoco el intendente ha convocado a movilizar o a apoyar a Cristina Fernández, pero el bloque de concejales del Frente para la Victoria firmó el documento que adhiere a la marcha del 13 de abril junto a otras organizaciones como Kolina, La Cámpora, Peronismo Militante, Oktubres y el Evita.
La lógica de una movilización encubierta
Se sabe que el G8 que firmó el pacto de Padua ha decidido desligarse del kirchnerismo y sobre todo de La Cámpora, más que nada para sostener una relación con el gobierno macrista que les permita tener recursos para gestionar y no poder sus posiciones de poder local, y en algunos casos como MI, su posición provincial dentro del peronismo que se viene.
Esto encaja perfectamente en la lógica de que Insaurralde, Cascallares y Gray planteen un perfil de gestión vecinalista alejados de la lógica binaria de kirchnerismo antikirchnerismo, pero el hecho de que sus tropas se movilicen más allá de la distancia tomada por los intendentes, tal vez se ajusta a marcarle la cancha al macrismo sobre un conurbano que puede levantarse ante los ajustes brutales de Cambiemos con una movilización lo más masiva posible.
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