El hecho ocurrió en la toma Los Hornos. Tras una fuerte discusión familiar en la calle, un vecino llamó a la Policía. Un joven se negó a dialogar con los uniformados, entró en la vivienda y les disparó.
El hecho ocurrió en el lote 185 de la calle Pedro Genco, alrededor de las 4.30 de la madrugada de ayer. A esa hora, un vecino llamó a la Policía y advirtió sobre una discusión de índole familiar en la calle, según informaron ayer fuentes policiales de la Dirección Delitos.
Personal de la Comisaría 12 fue hasta el lugar y entrevistó a un hombre de 50 años, dueño de la vivienda, quien dejó en evidencia el problema: su hijo de 22 años había tenido un entredicho con su primo después de compartir un asado y bebidas alcohólicas.
Sin diálogo
Para destrabar el conflicto, los policías quisieron hablar con el hijo del propietario, pero el joven, lejos de acceder a dialogar, comenzó a insultar y amenazarlos con “cagarlos a tiros”.
El muchacho, enfurecido y en aparente estado de ebriedad, entró a su casa y disparó hacia afuera. Lo hizo varias veces y el personal policial alcanzó a cubrirse detrás de los móviles. Sólo un disparo dañó una ventanilla de un patrullero.
Tras los disparos, el agresor se atrincheró y no cambió de actitud hasta que su hermano mayor llegó a la casa y lo convenció. Finalmente, los dos salieron con las manos en alto y el joven se entregó.
El dueño de la casa, padre del agresor, luego acercó a los uniformados dos armas de fuego: un revólver calibre 22 largo y una pistola marca Bersa del mismo calibre que estaba cargada, precisaron fuentes policiales.
En libertad
El joven fue trasladado hasta la Comisaría 12 y por disposición judicial recuperó ayer su libertad, tras haber sido notificado de una causa en su contra por amenazas, abuso de armas y daños.
Cuando los policías recorrieron el terreno, encontraron ocho vainas servidas y también un plomo dentro del móvil dañado.
De acuerdo a la información oficial, ninguno de los efectivos ni los familiares involucrados en el hecho resultaron con lesiones. Fue alrededor de las 5.30 de la madrugada cuando la calma volvió al sector.
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