Mario Rodríguez, edil del arco opositor a nivel municipal, consideró que el debate surgió “de una necesidad del oficialismo nacional”. Y añadió: “el Gobierno necesita garantizar una mejor performance electoral y, para ello, pretende apoyarse en un sector etario que, a su criterio, le es favorable”. “Mientras, seguirán explorando la posibilidad de la re-reelección”, vaticinó.
“Por ello – analizó – es imposible pedirles a los partidos políticos que tengan un postura unívoca sobre el voto a los 16 años, aunque, es probable, que haya una expresión conjunta, consensuada, cuando el tema se discuta en las Cámaras”.
Sin embargo, a continuación, Rodríguez manifestó: “lo que más preocupa es que se ha tomado este proyecto con mucha liviandad y un enfoque mezquino”.
“En primer lugar – advirtió – hay que tener en cuenta que desde la reforma constitucional de 1994 nuestro país adhirió a normativas internacionales por las cuales considera que las personas, a los 16 años, aún son niños o adolescentes y, por lo tanto, no están maduros para determinadas acciones, entre ellas, votar”.
“Lo que se debe procurar entonces es un estudio de la situación para ver si eso cambió, es decir, si hoy los chicos de esas edad son capaces de elegir a sus representantes”, señaló.
Aunque, poco después, insistió: “de ser así, tendríamos que avanzar sobre otros derechos que actualmente se les cercenan, como salir del país, casarse, conducir o tener un comercio sin la autorización de los padres”.
“Y ni que hablar – remarcó – de las obligaciones y las cuestiones de índole penal, pues si son tomados como adultos deben hacerse cargo de las decisiones que toman y de la forma en la que, con sus actos, afectan a los demás”.
“En definitiva – concluyó – me parece que hace falta un mayor grado de compromiso para avanzar en la discusión de la cuestión de fondo”.

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