Ocurrió en el interior de una finca y por el caso hay un detenido. En Maipú, un mecánico fue ultimado de un balazo en la cabeza; este caso no cuenta con detenidos
La víctima fue identificada como Leonardo Damián Morón (30) y falleció por la tarde en el hospital Perrupato. El dueño de la finca, Oscar Alberto Greco (62), quedó detenido y también habría sido demorado por el hecho un hermano del muchacho fallecido.
La historia comenzó el jueves, cerca de las diez, en la finca que Oscar Greco compró hace algunos años en calle Funes y ruta 50, en el distrito de Alto Verde, muy cerca de la ciudad de San Martín. A esa hora el propietario había dispuesto que algunos de sus empleados hicieran tareas de limpieza en la propiedad, cuando llegó al lugar Leonardo Morón, que traía consigo un rifle de aire comprimido.
Según comentan algunos testigos, tanto Leonardo Morón, como su hermano y algún otro familiar vivirían en la propiedad de Greco en condiciones irregulares, casi de ocupas, por lo que la relación con el propietario no era la mejor, y en ese contexto es que el jueves por la mañana comenzó una fuerte discusión entre el joven y los empleados de Greco.
El asunto llegó a oídos de Oscar Greco, quien se acercó por la finca y discutió con Morón sin mayores resultados, por lo que en ese momento el hombre habría decidido ir hasta su casa, que queda también sobre calle Funes, y de allí volvió con una escopeta calibre 16.
Siempre según la versión de los testigos, hubo una discusión fuerte entre Greco y Morón que incluso llegó hasta algunos manotazos y en ese momento habría sido que se disparó la escopeta y Morón resultó herido. Fue un disparo tremendo que le ingresó al joven por el abdomen y le salió por la espalda.
A los pocos minutos Morón fue trasladado al hospital Perrupato, donde los médicos trataron de salvarle la vida, pero no hubo suerte y el muchacho terminó por fallecer cerca de las cuatro y media de la tarde.
La Policía secuestró en la finca de Alto Verde la escopeta del 16 propiedad de Greco, el rifle de aire comprimido que portaba Morón y, según algunas versiones, una pistola calibre 22 que un hermano del fallecido habría tenido consigo al momento de la pelea.
El caso es investigado por la fiscal de San Martín Florencia Díaz Peralta; Greco quedó detenido y el hermano de la víctima fatal habría sido demorado.
Mecánico ultimado
Un mecánico fue asesinado en el jardín de su casa. El asesino disparó dos veces y una de las balas le dio en la cabeza. "Lo fueron a buscar para ejecutarlo", dicen los investigadores.
La víctima fue identificada como Adrián Rubén Montenegro y vivía en una vivienda ubicada en Mallea al 3000 de Luzuriaga, Maipú.
Según la reconstrucción del homicidio realizada por los peritos de Científica, el jueves a la 1.10 Montenegro se encontraban en la parte delantera de su casa, donde hay un jardín, cuando apareció el asesino y disparó dos veces.
Una de las balas le dio en la cabeza y la otra impactó en un auto que se encontraba en el lugar. El impacto era de un proyectil de 9 milímetros, por lo que el hombre murió instantáneamente.
Los dos disparos conmocionaron el lugar y tanto la pareja de Montenegro, como sus hijas e incluso los vecinos, salieron a la calle, pero el agresor ya no estaba. Algunos dicen que se escuchó una moto.
"No hay testigos del hecho. El hombre estaba en la parte delantera del lugar y ahí le dispararon", explicó una fuente judicial que trabajó en la escena del crimen.
Salvo el robo, los investigadores no descartan ninguna hipótesis pero creen que el homicidio podría tener como móvil el dinero -tal vez alguna deuda o un negocio que terminó mal- o bien algún hecho relacionado con una mujer.
La primera teoría se sostiene en que el hombre "era un tallerista que tenía un lavadero y vendía autos viejos". Su pareja no descarta que vendió un auto en mal estado y que por eso lo mataron.
"Es muy difícil que alguien mate a una persona por 5.000 pesos (ese es el valor medio de los vehículos que comercializaba). El asesino tendría que ser un loco por el exceso de violencia: le disparó con un arma poderosa a tres metros de distancia", especulan los investigadores.
Por otra parte, los amigos creen que podría ser un problema con alguna mujer. "Dicen que era muy picaflor, pero también muy reservado", indicaron.
Por otra parte, el hombre tenía dos denuncias por amenazas que había realizado un pariente. Sin embargo, "el hombre no era un delincuente. Era un trabajador, con una vida ordenada", sostuvo un investigador.
Comentá la nota