Ricardo Alonso encabezará el domingo el último aniversario como intendente de Villa La Angostura. El hecho marcará el inicio de la etapa final del mandato que Alonso entregará el 10 de diciembre al próximo intendente, porque no irá por la reelección.
Alonso se ha caracterizado por sus prolongados silencios. No se siente cómodo con los medios y rehúye a las entrevistas. Tampoco le gusta informar de los avances o retrocesos de su gestión y son contadas con los dedos de una mano las personas de confianza a las que les cuenta de sus movimientos.
Cerca del jefe comunal explican que cultiva el bajo perfil. Aunque no siempre. Cuando hay un evento destacado se siente cómodo siendo uno de los protagonistas.
El discurso y los hechos
Alonso defiende la tesis de que mejor que hablar es hacer. Tiene razón. Es lo que la población esperaba de su gobierno cuando llegó con una fuerte apuesta por el cambio.
Aunque luego de más de tres años, la deuda es importante. Se esperaba mucho de la gestión de Alonso. Sobre todo, porque llegaba de la mano de la UVAC, cuya dirigencia se había propuesto realizar un quiebre histórico en la forma de gestionar el Municipio, muy diferente a las experiencias del PJ y del MPN. Pero los errores superaron a los aciertos y el quiebre definitivo dejó a la UVAC a la deriva.
Alonso desde hace bastante tiempo que gobierna sin la UVAC. Por eso, ya no puede responsabilizar a la dirigencia del Partido Vecinal de los desaciertos del Gobierno municipal.
La UVAC, herida, se replegó al Concejo Deliberante. Allí mantiene un espacio para marcarle la cancha al Ejecutivo. Aunque sólo los ediles José Dino y Héctor Aguilar son críticos públicos de Alonso y su gestión, porque aseguran que no aplicó ninguno de los principios de la UVAC.
En cambio, la concejal Romina Cambiasso comparte algunas críticas de sus pares, pero no la forma. De hecho, mantiene la relación con el Ejecutivo municipal y es el puente de entendimiento que Alonso tiene para llegar al Concejo.
El intendente no ha podido establecer un vínculo fluido con los concejales. Tampoco ha sabido elegir al funcionario para entenderse con los ediles.
Los problemas de comunicación fueron una constante hasta el momento, que el Gobierno no ha podido resolver.
Logros
El domingo es probable que Alonso señale lo que considera logros de su gestión. Y con seguridad que hay hechos destacados que el Gobierno no ha sabido comunicar.
Los próximos meses serán decisivos para el jefe comunal, que anhela terminar el mandato con las cuentas equilibradas. Es una misión difícil frente al complicado panorama presupuestario que enfrenta la Municipalidad.
Pero Alonso quiere entregar el Municipio ordenado. Tiene poco tiempo por delante. Tal vez explique el domingo cómo intentará lograr ese objetivo, porque nadie en el Gobierno quiere irse por la puerta de atrás.

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