Discurso completo del Padre Nazar, en la presentación del Movimiento de Organizaciones Sociales

“El 15 de junio pasado, un niño de 9 meses llamado José ingresó al hospital de Las Lomitas en estado grave. José es aborigen, tiene 8 hermanos y pertenece al Pueblo Indígena Nivaclé.
El diagnostico dado por el médico que le atendió fue:

• Anemia grave

• Daño neurológico

• Desnutrición grave

• Niño hipotónico

• Pielonefritis… y otras enfermedades más.

José estuvo más de 80 días internado.

Con solo 9 meses de vida y habiendo nacido sano, tiene 90% de invalidez.

Si hoy estamos aquí es, en primer lugar, porque no queremos más niños desnutridos como José.

El 30 de Octubre pasado hemos festejado 27 años de democracia. Después de haber pasado por 7 años de dictadura cuando en 1976 los dictadores echaron a un gobierno constitucional.

Los Argentinos vivimos 7 años de totalitarismo y destrucción del sistema democrático, de matanzas, desapariciones, robo de bebes, torturas y tantas otras aberrantes violaciones a los derechos humanos que, gracias a la democracia, los autores de estas muertes todavía están siendo juzgados por crímenes de lesa humanidad.

Queda todavía la gran deuda del esclarecimiento de los genocidios a los indígenas como el de la Matanza de Rincón Bomba en nuestra provincia, donde más de 500 niños mujeres y hombres fueron muertos a tiros hace tan solo 63 años, en 1947.

Volver a la democracia, abrió una nueva oportunidad para la sociedad Argentina en la que hemos logrado la continuidad del sistema republicano. Sin embargo hoy, 27 años después, la desigualdad social y económica aun no han desparecido. Queremos recrear los sueños, los ideales democráticos y renovar nuestra esperanza.

El centro de todo nuestro proyecto que hoy nos convoca esta puesto en la persona humana y en su inviolable dignidad; en lo social y en lo popular; y en la madre tierra y el ambiente, con toda su biodiversidad que abastece a pueblos y personas para su producción, sustento y felicidad.

El actual sistema neoliberal de concentración y acumulación exacerbada y desenfrenada de riqueza, solo beneficia a unos pocos y hunde en la miseria y la pobreza a las grandes mayorías. Su único centro de interés es el mercado a quien tiene como a su dios y valor absoluto.

Tenemos que dejar de tener una conciencia ingenua que traga sapos y mentiras, para pasar a tener una conciencia lucida.

Debemos mirar el empobrecimiento de las grandes mayorías, escuchar sus gritos silenciados y ansiosos de libertad, peguntarnos los porque y las causas, las intenciones ocultas y actuar para transformar y crear la esperanza de que otra provincia es posible. Una esperanza nueva que vamos a organizar colectivamente. Una esperanza organizada que nos pone a todos de pie.

¿Por qué estamos hoy aquí?

Hoy estamos aquí porque queremos primero decir Basta.

Basta ya del enriquecimiento de unos pocos y migajas para la mayoría.

Basta ya de salarios miserables, mezquinos e inseguros.

Basta ya de estar silenciada y encadenada nuestra libertad.

Basta ya de ser manoseados y tratados como descartables.

Basta ya de la destrucción masiva de nuestros bosques, fauna, flora y biodiversidad que ponen en serio riesgo de extinción y el futuro de los Pueblos Originarios, criollos y campesinos.

Basta ya de agroquímicos y herbicidas de Glifosato que envenenan el ambiente sin tener en cuenta a los campesinos, a sus personas, animales y bienes.

Basta ya del slogan de una Formosa “Imperio del verde”, porque de verde, no quedara nada de continuar este “desordenamiento territorial” y la ley del desmonte. Solo quedaran los verdes de papel llamados dólares, en los bolsillos de los poderosos, que son el signo de la prepotencia de los imperios propios de este sistema capitalista feroz.

Basta de despojos. Queremos una tierra esplendorosa como es la de Formosa, compartida para todos, la tierra del buen vivir, la tierra del Eden, la madre tierra.

Cuando hablamos de una justa distribución de la riqueza, la primera de ellas en Formosa, es la tierra esa tierra de la cual ya han sido cruelmente despojados cientos de pobladores formoseños y están siendo entregadas a los grandes capitales internacionales y nacionales y a altos funcionarios.

Por eso decimos basta ya de terratenientes amigos del poder que se están quedando con la tierra de los indígenas, de los criollos y campesinos, expulsándolos masivamente a vivir en los márgenes de la ciudad y en la pobreza.

Basta ya de reelecciones indefinidas de todos los cargos electivos que se van adueñando de la gente. Permítanme utilizar una frase del Evangelio de Jesús que dice: “Uds. no tienen que ser como aquellos gobernantes que se adueñan de la gente y los oprimen”.

Basta ya de familias sin techo cuando existen tantos techos que no se entregan y se caen a pedazos.

Basta ya de punteros políticos que trabajan a sueldo como capataces del imperio dividiendo las comunidades aborígenes, los parajes, los barrios, los pueblos y las organizaciones, creando la rivalidad entre nosotros los formoseños, como si fuéramos contrarios y enemigos.

¿Que pueblo de la provincia no esta dividido por estos operadores violentos que crean división y no permiten el encuentro, la convivencia y la paz social?

Basta ya de bancas que se compran y se ponen a dedo y de contubernios y acuerdos que se realizan en el silencio de las tinieblas a espaldas del pueblo.

Basta ya del slogan de la Formosa del 2015, el programa de la exclusión social y del regalo de nuestros recursos naturales.

El llamado modelo formoseño 2015 es:

Un campo sin campesinos y criollos

Territorios indígenas sin Pueblos Originarios

Tierra sin bosques

Carpinterías sin madera,

Barrios sin asambleas ciudadanas…en fin

Una Formosa sin formoseños

Hay mucha obra pública que es tan solo esqueleto, falta ahora ponerle la carne, la sangre, venas, alma y corazón. Es precisamente lo que hoy vamos a trabajar: el pan, la tierra, la justicia y la libertad.

Tenemos que poner todas nuestras convicciones y capacidades para transformar estructuras injustas para pasar de situaciones menos humanas a situaciones más humanas, con dignidad, esfuerzo y trabajo y garantizar las necesidades básicas de soberanía alimentaria, luz, agua, estudio, producción, vivienda, salud y tantos otros.

Queremos liberar esta democracia secuestrada para renovarla y fortalecerla de valores y derechos humanos. La democracia es libertad, es pueblo, es interculturalidad, es convivencia social con mujeres y hombres libres e iguales, es respeto a la diversidad y a la diferencia.

La democracia son relaciones sociales de transparencia, limpias, fraternas sin dominadores y dominados. Sin rehenes ni clientes.

Sin reelecciones indefinidas y sin excesos de poder. Es proceso y es camino que no se reduce a un acto eleccionario y a mayorías automáticas; sino que a través de una real participación ciudadana, posibilita la elaboración de programas y acuerdos entre personas y sectores. La democracia es camino de Paz y entendimiento. De gestos cotidianos, de pequeños gestos de grandeza.

Para ello, tenemos que ser capaces de poner el bien común por encima de intereses sectoriales. Incluir y no excluir. No ser vengativos ni trabajar por revancha. Sin rencores ni resentimientos. Como bien dijo Luther King “No saciemos nuestra sed de libertad tomando de la copa de la amargura y del odio. Siempre debemos conducir nuestra lucha en el elevado plano de la dignidad y la justicia”.

Los pobres y humillados, los condenados de esta tierra, los que están abajo en la pirámide social y los perseguidos por pensar distinto, son nuestra preocupación prioritaria. Queremos construir una sociedad igualitaria donde no haya pirámides sino una Formosa integrada por todos.

Trabajaremos con pasión, apasionadamente, como militantes de la vida en una nueva militancia maravillosa. Con militantes convencidos que damos nuestro cuerpo, nuestra sangre, nuestro espíritu y nuestra vida por la democracia y la libertad.

Queremos poner lo mejor para que de verdad los que sean diputados nuestros los podamos sentir como representantes y defensores del pueblo y no de las grandes corporaciones o de algún manda más.

¿Qué nos ha traído hasta aquí?

Durante y después de las marchas que se hicieron con entusiasmo, fue avanzando la idea de organizarnos políticamente. Esta Asamblea nos tiene que conducir a pasar de las marchas y la protesta a una construcción colectiva, a la organización política y a la formación de un partido que nos contenga a todos y así acceder a los lugares de decisión y poder.

Requiere la creación de un partido político nuevo, el M.O.S., el de los Movimientos y Organizaciones Sociales, que hoy estamos proponiendo y esta a consideración de todos nosotros para parir esta esperanza colectiva.

Necesitamos animarnos de manera orgánica a construir propuestas y alternativas para Formosa basados en una nueva lógica y en una nueva forma de hacer política, desde el consenso, la participación y el protagonismo. Ya nadie creemos en la “vieja política” que tenemos que enterrar, superar y encausar por nuevos y jóvenes horizontes de Vida.

¿Cómo vamos a estar acá hoy?

La construcción de una nueva política, de proyectos y modelos alternativos, requieren actitudes nuevas: la escucha, creatividad, pensamientos, debates, proyectos y compromiso. Pero también ética, transparencia, valores y conducta. No nos encerremos en un pensamiento único, no mas imposición de ideas y prepotencia.

No más miedos a pronunciarnos y a sacar del pecho las palabras silenciadas de nuestro pueblo. Superemos pequeñeces y vayamos a lo importante, a lo grande a lo que haga posible una humana vida aceptando la diversidad.

Nuestro destino y nuestra libertad están entrelazados como los tientos de un lazo. No podemos caminar solos, los pueblos caminamos y marchamos juntos, para adelante y sin volver atrás.

Aquí estamos hoy nosotros y con nosotros miles y miles de formoseños de parajes, barrios, pueblos y ciudades.

Estamos presentes campesinos, Pueblos Originarios, criollos, las madres del dolor, empleados públicos, profesionales, docentes, gremios, productores, comerciantes, hombres y mujeres de distintos credos… como dice el canto “tantos hermanos y hermanas que nos los puedo contar”. Estamos llenos de esperanza y de pasión por otra Formosa posible.

Si hoy estamos aquí es porque no queremos más niños desnutridos como Jose

Ahora o Nunca. Muchas gracias”

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