Es discapacitado y hará 400 Kms. en bici para ayudar a chicos ciegos

Gustavo Araujo va a pedalear hasta Mar del Plata en busca de colaboraciones para otros deportistas

A los 8 años un virus lo mantuvo cuatro meses en coma y, al salir de ese estado que parecía irreversible, terminó en una silla de ruedas; a los 15, el tesón que lo caracteriza le posibilitó desplazarse, primero con andador y luego con muletas, pero siempre no más de diez metros. Hace un año, Gustavo Araujo (32) tenía tal grado de escoliosis que si no se sometía a una operación se le arruinaba definitivamente la médula. Los médicos lo intervinieron, a la semana le dieron el alta y a los tres días comenzó con la rehabilitación. Hoy no sólo camina sin soportes sino que corre en mountain bike, y para ayudar a otros jóvenes discapacitados pedaleará hasta Mar del Plata buscando colaboraciones que le permitan comprar bicis adaptadas para ciegos. La salida está prevista para el 27 de febrero a las 9 de la mañana, y la vuelta a esta ciudad para el 4 de marzo. En plaza Moreno lo despedirán, además de su incondicional familia, sus amigos del grupo “Pisando fuerte”, dedicado al running e integrado por guías que se prestan para acompañar a la gente ciega que corre en competencias. “Son 400 kilómetros. Mi cuerpo no aguantaría tanto de un tirón, por eso lo planifiqué para andar cuatro horas a la mañana y dos a la tarde y mi idea es volver en seis días”, explica. Gustavo, que está casado, tiene una hija de seis años, y es remisero, se empeñó en que esos chicos no videntes, como su amigo “Carlitos”, que se largan a correr en las pistas, se animen al desafío de andar en MTB. Pero para eso el grupo necesita conseguir bicicletas de montaña pero dobles, en las que ellos van en el asiento trasero mientras que su acompañante conduce el rodado. Esas bicis y no cuestan menos de $7 mil, según estima el atleta. Carlos Juárez (19) es uno de los chicos que participa de la movida de “Pisando fuerte”. Corre hace pocos meses y ahora se entusiasma con poder subirse a una bici. Nació con una severa disminución visual, y a los 9 años perdió la vista por completo. El deporte siempre le resultó atractivo y a los 15 años empezó a jugar al fútbol adaptado. Ahora, que ya está bien entrenado en running, quiere enfrentar el desafío de la MTB. “Sería bueno probarme, saber hasta dónde puedo llegar a pesar de ser ciego”, dice y para sintetizar su más firme convicción señala la remera que lleva puesta: “Cuando pierdes, no te fijes en lo que has perdido sino en lo que te queda por ganar”, se lee en la prenda. La frase le pertenece a Franco Bylo, el ciclista platense que falleció atropellado por un vehículo el pasado 12 de enero en una ruta de la provincia de San Luis y que fue una suerte de “gurú” en la trayectoria deportiva de Gustavo. “Carlitos” confía en que podrá acceder a su propia bici tandem porque no sólo tiene una inmensa fe en sí mismo sino que además apuesta a que su amigo logre la proeza.

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