La directora minimizó la intoxicación del alumno

Así habló la directora de la escuela Gurgui, Graciela Álvarez, sobre el alumno que ingirió un calmante disuelto en gaseosa. También se intoxicó un profesor.

Luego de conocerse el caso del alumno de segundo año y un profesor de Taller de la escuela Gurgui de Las Heras, quienes fueron intoxicados con un somnífero disuelto en una gaseosa, la directora del establecimiento, Graciela Álvarez, dio su versión a El Sol Online. Negó un caso de bullying contra el alumno afectado y que se haya tratado de una intoxicación: “Sólo estaba adormilado y eso lo confirmaron los médicos, porque tomó unas gotitas de ese calmante, nada más”. En tanto, reconoció que el estudiante “tiene buenas notas, pero no es un diez en todo tampoco”.

Asimismo, la directora refirió que el jovencito de 15 años fue atendido “inmediatamente” por el Servicio Coordinado de Emergencias al tiempo que dieron aviso a sus padres. No obstante, no confirmó que se haya tratado de clonazepam disuelto en una gaseosa, sin embargo, indicó que los síntomas en el chico y el profesor eran correspondientes a la ingesta de un medicamento similar.

“El alumno tomó sólo unas gotitas de ese somnífero y el resto de sus compañeros también bebieron esa gaseosa, pero no les pasó nada, fue algo fortuito que le haya pasado justo a este chico”, dijo la directora en referencia a Ernesto.

“El alumno tomó sólo unas gotitas de ese somnífero y el resto de sus compañeros también bebieron esa gaseosa". 

Para estar completamente segura, la mujer consultó con otros profesionales médicos quienes “me dijeron exactamente lo mismo” que aquellos que atendieron a los afectados en el centro educativo.

El episodio ocurrió mientras los alumnos cursaban una clase taller, momento en el que decidieron comprar una bebida para refrescarse. Ernesto y el profesor que en ese momento estaba dando clases fueron los afectados.

“La mamá no me puede contradecir”

Mónica, la madre del joven intoxicado, denunció a este medio el martes que la Dirección no había hecho las actuaciones correspondientes, al tiempo que a afirmó que los alumnos sospechados del hecho contra su hijo seguían cursando “normalmente”. Por su parte, la directora refutó las versiones y confirmó que los involucrados están bajo el programa de trayectoria diferenciada: “A mí la mamá no me puede contradecir. Esos alumnos vienen a la escuela a rendir y acompañados por sus padres, porque tampoco quieren problemas”.

De esta manera, son tres los adolescentes con trayectoria diferenciada tras el episodio mientras, como autoridad, la directora confirmó que harán lo necesario para cambiar a Ernesto de escuela si así lo deciden sus padres.

“Todos los casos se toman con la gravedad que merecen y aplicamos el protocolo correspondiente, aunque se lastimen un dedo”, recalcó la responsable de la institución.

De dónde sacaron el calmante

Las versiones encontradas y permanentes contradicciones entre los propios alumnos que en ese momento estaban en el aula, no permiten aclarar quién llevó el somnífero a la escuela y de dónde lo extrajo. De acuerdo con parte de esos rumores, sería un chico bajo tratamiento psiquiátrico el responsable directo. No obstante, la directora afirmó que “tenemos a muchos estudiantes en tratamiento de ese tipo, porque además, si nosotros detectamos un problema en algún estudiante lo derivamos también”.

A modo de conclusión, la responsable escolar admitió que se han hecho todas las actuaciones correspondientes, pero que “más de esto la ley no nos permite”, aunque siguen hablando con los padres y los alumnos. Esto porque existe la denuncia realizada por la familia del joven afectado en la Fiscalía 5 de Las Heras donde el caso fue caratulado como lesiones culposas.

Una especie de broma, grave

María Rosa Sfeir, titular de la Dirección de Orientación y Apoyo Interdisciplinario a las Trayectorias Escolares (DOAITE) puntualizó que es fundamental el rol de los adultos, tanto para plantear que lo que pasó no es un juego, como para informar y acompañar a los involucrados.

“Quizás para los chicos fue una broma, pero se trata de algo mucho más complejo”, resaltó la funcionaria este miércoles.

En su análisis, reconoció que surgen tres nombres tras la intoxicación a partir de los comentarios de los propios compañeros. Entonces, se le da curso a la vía institucional mediante la cual la escuela realiza el protocolo para averiguar qué pasó y quiénes son los responsables.

La institución educativa también hizo una denuncia a partir de lo ocurrido en forma paralela con el profesor de Taller. Se decidió también que los alumnos sospechados pasaran al programa de trayectoria diferenciada “porque la sanción y la consecuencia de lo que hicieron es que no tienen a los profesores con ellos explicándoles”, dijo Sfeir.

“Quizás para los chicos fue una broma pero se trata de algo mucho más complejo”. 

La titular de Doaite también indicó que desde la Dirección General de Escuelas (DGE) se les hará la contención necesaria al joven afectado y a sus padres, al igual que al profesor intoxicado: “Él está enojado”, afirmó.

Trayectoria diferenciada

Es un espacio en el que los alumnos vienen a rendir asignaturas y una vez a la semana vuelven a hacerse presentes para buscar el material educativo de las clases ya dadas al resto del alumnado que tiene su cursado regular.

Así, deben también llevarles a los profesores el material resuelto para luego llevarse, una vez más, los contenidos nuevos. De esta manera, cada docente va evaluando a esos estudiantes.

“Para el cursado no viene, excepto para algunos espacios como Educación Física y Taller”, explicó la directora del la escuela Gurgui.

Como los chicos bajo ese programa van sólo a rendir, existe un cronograma de horarios y materias a las que deben presentarse.

Un antecedente

La funcionaria contó que hace un mes y medio pasó un hecho similar en otro centro educativo en el cual un grupo de estudiantes ingirieron clonazepam. No quiso hacer más declaraciones al respecto, sólo aclarar que se hicieron también las actuaciones correspondientes.

Comentá la nota