El hecho delictivo ocurrió en la Escuela Nº 1004 en la mañana de ayer. El ladrón no se llevó todo el dinero, sino que dejó $ 2.500.
Lo que resultaba más extraño fue que el o los ladrones no se llevaron el total del dinero que había en el interior del maletín de la docente.
En el mismo lugar donde se encontraban los billetes “desaparecidos”, quedaron a salvo $ 2.500.
De acuerdo con la denuncia que radicó Alba Altamiranda en la Comisaría 36, había dejado su maletín en la dirección del establecimiento con el efectivo dentro del mismo.
En determinado momento, salió del despacho y no le colocó llave, por lo que cualquier persona podría haber ingresado en el mismo y apoderarse de la plata sin despertar sospechas.
Además, la directiva explicó a los uniformados que el lunes había retirado $ 18.000, que es el monto mensual asignado para el funcionamiento del comedor para los alumnos que concurren al establecimiento.
Antes de que se produjera el hecho ilícito, Altamiranda había abonado a algunos proveedores habituales, por lo que le quedaba un saldo de $ 12.500 para afrontar otros gastos corrientes.
Sin embargo, quien se alzó con el botín decidió tomar $ 10.000 y dejar un “saldo”.
Los policías secuestraron el maletín y el folio donde estaba guardado el dinero, con el objetivo de que los peritos pudieran encontrar huellas dactilares que orientaran la búsqueda de quien sustrajo el dinero.
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