Es la principal fuente de abastecimiento de agua potable para nuestra ciudad y Punta Alta.
Los 300 milímetros de lluvia caídos sobre el embalse Paso de las Piedras en lo que va del año, junto con la decisión de los responsables de la presa de no derivar agua por la compuerta de fondo, permitieron que el dique atravesara el verano sin mayores complicaciones de abastecimiento y sin perder reservas.
Desde hace 11 años que el lago no reunía un volumen similar al actual, el cual lo pone en situación de soportar imponderables climáticos, como otra gran sequía, sin mayores riesgos.
La cota se mantiene en torno a los 164,24 metros sobre el nivel del mar, es decir, a 76 centímetros por debajo de su nivel máximo de almacenamiento y punto de desborde.
En enero, según datos a los que accedió este diario, cayeron sobre el embalse 144 mm y, con el consumo y la evapotransporación (que hacen bajar al dique unos 2 cm diarios), apenas cayó en 31 días de 164,23 a 164,19 metros.
Comentá la nota