Están de acuerdo con la expropiación de 3000 hectáreas en el municipio de Puerto Piray para la ejecución de un plan de desarrollo agrario. La iniciativa beneficia a 200 familias de productores y generaría de manera directa unos 400 puestos de trabajo
Al igual que los diputados Héctor Bárbaro (PAyS) y Pablo Tschirsch (UP), los legisladores Marta Ferreira (FR) y Luis Pastori (UCR) aspiran a la regularización dominial de esas cerca de 3000 hectáreas y a la implementación de un plan especial de colonización, arraigo y desarrollo agrario en favor de los productores agropecuarios localizados en los Parajes “Piray Km. 18”, “Santa Teresa” y “Unión”, del municipio de Puerto Piray.
Ferreira y Pastori señalan que con esta acción se busca atender una situación que se prolonga desde hace mucho tiempo, y que por múltiples razones no puede retrotraerse. “Siendo imposible pensar siquiera en reubicar a decenas de familias que están asentadas desde antaño en esa zona”, remarcan.
“En consecuencia, se impone la necesidad de atender la realidad concreta, evidente e insoslayable que se vive en esta zona rural del municipio a efectos de no extender una situación de postergación a las 200 familias, salvo que demos vuelta la mirada a esta injusticia, transformando con ello al accionar del Estado en una simple puerilidad. No se puede gobernar en base a situaciones ilusorias o ficticias. Se debe gestionar en función de una realidad, cuya causa si se quiere, no es propia ni exclusiva de este Gobierno, ni del anterior, sino que tiene ya lejanos antecedentes”, expresan los legisladores en los fundamentos del proyecto.
En la misma línea que Bárbaro y Tschirsch, los diputados Ferreira y Pastori explican que con este proyecto buscan generar el arraigo de las familias a la comunidad de origen, revirtiendo la tendencia al éxodo permanente y transitorio y generando un mercado de productos agro-ecológicos en las localidades de Puerto Piray, Montecarlo y Eldorado, “con el propósito reemplazar paulatinamente el ingreso de producción extra-provincial, incorporar valor agregado a la producción primaria y promover la cultura del trabajo en los jóvenes de la comunidad”.
El plan de colonización, arraigo y desarrollo agrario contempla la generación de unos 400 puestos de trabajo y la entrega de catorce hectáreas para cada una de las 200 familias de productores.


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