En off / Un diputado que pierde apoyo y al que se le viene la noche

En off / Un diputado que pierde apoyo y al que se le viene la noche
El polémico diputado provincial Raúl Pérez, que pudo esquivar pesadas denuncias penales en su contra gracias a los fueros que tiene desde hace más de una década, se le viene la noche.
A fines de 2011, Pérez dejó de ser el presidente del bloque de legisladores provinciales del oficialismo, lugar que fue ocupado por Juan de Jesús, y se tuvo que conformar con la vicepresidencia. Poco le duró el cargo ya que, posteriormente, sus propios pares lo dejaron fuera de la mesa de conducción de la bancada, y el rol que tenía El Cabezón pasó a ser desempeñado por otros legisladores como Graciela Rego y Marcelo Feliú.

Eso no fue todo. En la política platense, Pérez entró en cortocircuito con el bruerismo, que en las elecciones de 2009 lo llevó como segundo candidato a diputado provincial. La ruptura sería definitiva, y en muy malos términos, por lo cual sería un hecho que “El Cabezón” quedaría fuera de la nómina del oficialismo platense y volvería al llano.

“Dado los antecedentes de este personaje, ningún sector del peronismo se quiere hacer cargo de sumarlo a sus filas. Ha quedado absolutamente huérfano desde el punto de vista político, y su continuidad como diputado, después de diciembre, es casi imposible”, dijeron altas fuentes del justicialismo platense consultadas por este diario.

Una vez que venza su mandato como legislador provincial, Pérez podría tener serios problemas con la Justicia. La denuncia por enriquecimiento ilícito, que estuvo abierta durante mas de dos años, quedó cajoneada gracias a algunos favores de funcionarios judiciales que estarían vinculados al legislador provincial, que casualmente ocupa un lugar en el Consejo de la Magistratura bonaerense, el organismo encargado de definir las ternas de aspirantes a ser jueces, fiscales y defensores oficiales. Pero, una vez quede fuera de la banca, Pérez dejaría de ocupar ese lugar en el Consejo y no son pocos los que especulan que la causa pueda tener un nuevo impulso.

El ahora diputado provincial, cuando tenía 31 años asumió como concejal de La Plata. Tres años después se recibió de abogado, entre 1999 y 2001 trabajó como director del Astillero Río Santiago y, desde entonces, ocupa una banca como diputado provincial. Sin embargo, como empleado en el Senado bonaerense, en las calles con un taxi, y luego como concejal y presidente del Concejo Deliberante comenzó un llamativo ascenso social. Pasó a moverse en una camioneta cero kilómetro y a volar en un avioneta propia. También se compró una casa de por lo menos 320.000 dólares con un ingreso anual de 24.000 pesos como edil en La Plata, el período de su vida que quedó bajo la lupa, mientras se divorciaba de su primera mujer.

Dos peritos oficiales, en informes por separado, concluyeron lo mismo: aún con todo a favor -créditos incluidos-, Pérez no pudo justificar entre 287.764 y 483.399 pesos/dólares acumulados durante la convertibilidad. ”El importe consignado más que duplica el monto (anual) de las dietas, considerando sólo documentación obrante en la causa, lo que me lleva a concluir que el importe señalado (sin justificar) es sólo un piso”, precisó el primer perito contador, Edgardo Lamonega, al presentar su informe en noviembre de 2002.

Un año y medio después, el segundo perito, Osvaldo Garelli, concluyó que Pérez registró una “capacidad de ahorro acumulada” durante el período analizado “prácticamente nula”, lo que “determina la imposibilidad de (su) crecimiento económico”. En especial, tras su divorcio y cuando su ingreso anual por dietas en 1996, por ejemplo, fue de $ 24.653, mientras que sólo sus gastos con tarjetas de crédito superó los 66.000 pesos.

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