Dinero y obra pública, eje de campaña

La disputa política electoral en la capital neuquina no sale, por ahora, de una discusión elemental: qué hacer con los dineros públicos. El oficialismo tiene una visión al respecto. La oposición, otra.

El tema ha sido refrescado en distintas intervenciones, pero tuvo una especial página este miércoles 8 de mayo, porque el secretario de Obras Públicas de la Municipalidad, Guillermo Monzani, estuvo en el Deliberante, en la comisión de Hacienda, que está, precisamente, analizando el proyecto de Presupuesto 2013.

La ocasión permitió constatar un hecho básico: el oficialismo tiene un plan de obra pública que pretende aplicar a rajatabla, pues lo considera su argumento político más valioso. La oposición (no siempre de acuerdo entre sí) lo cuestiona, tal vez por eso mismo, y destaca como negativo lo que el oficialismo ve como positivo.

Monzani detalló este miércoles que el presupuesto para obras públicas es de casi 140 millones de pesos. No es eso lo que se cuestiona, sino la distribución de esa plata. En el proyecto del Ejecutivo, el 62 por ciento va para pavimento –más de 64 millones de pesos-; el 18 por ciento para espacios públicos, el 9 por ciento (9,9 millones) para servicios básicos de agua, cloacas y gas; para obras pluviales, también 9 por ciento; y para iluminación, 2 por ciento.

Al MPN y al PJ le parece más o menos lo mismo: mucha plata para el pavimento, poca para servicios básicos. El MPN, en particular, tiene el énfasis puesto en obras de agua y saneamiento, para reforzar lo que el EPAS puede aportar por su propia caja, que es en realidad la del gobierno provincial. Pero tampoco deja de lado otra obra que le quedó atrancada en la garganta al oficialismo, el ensanche de las calles Dr. Ramón y Leloir. “Debería estar en el presupuesto”, dicen los ediles emepenistas, ya descartado, para ellos, la venta de lotes para financiar ese proyecto.

El oficialismo enfrenta tales cuestionamientos con la idea central de afirmar que Horacio Quiroga impulsa un proyecto político diferente al aplicado hasta ahora por el MPN y también distinto al modelo nacional K. Y pone como ejemplo –lo ha dicho, por ejemplo, el concejal Leandro López- lo que sucede en Municipios como Plottier o Senillosa: no pueden ni pagar los salarios de sus empleados, y en eso se agota la administración.

Con ese ejemplo, el quiroguismo emboca dos blancos de un tiro: en Plottier, una rara experiencia de mezcolanza K con auxilio sapagista; en Senillosa, todo MPN con rémora de interna no resuelta.

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