El sábado, en el acto por el inicio del 109° período de sesiones ordinarias de la Legislatura, LA GACETA les propuso a algunos de los parlamentarios más experimentados que recordaran anécdotas de los reinicios parlamentarios de otros tiempos; además, se les preguntó por algún nombre que les gustaría encontrar en 2015 en la Casa de Gobierno.
“Que sea yo”.- El alperovichista Sisto Terán podría competir en el premio de mayor cantidad de aperturas de sesiones consecutivas. “Desde 1995 hasta ahora he asistido a todas, en carácter de legislador o de vicegobernador, y ya van casi 20 años. Han pasado distintos gobernadores: estuve bajo la gestión de (Ramón) Ortega; de (Antonio) Bussi; de (José) Alperovich, y hay anécdotas de todo tipo, pero siempre el común denominador es la felicidad inmensa de ver que, aun con sus defectos, la democracia está funcionado”, aseveró el ex vicegobernador de Julio Miranda. ¿A quién ve como sucesor de José Alperovich? “Yo quiero alguien del oficialismo, lógicamente. Sería poco inteligente desde lo político arriesgar nombres en este momento, pero creo que al mes de diciembre van a decantarse candidaturas; y dentro de esas candidaturas todos, me incluyo, tendremos nuestras expectativas, pero no tiene sentido: el oficialismo tiene que hacer algo inteligente: colocar en la candidatura a quien le garantice la mayor cantidad de chances posibles. Dios quiera que sea yo, je”, dijo Terán entre risas.
Apuesta de un “veterano”.- “Este es el séptimo acto de apertura de sesiones al que asisto”, señaló el demócratacristiano José Páez, el legislador más “veterano” de la oposición. De cara a futuro, apostó por el Acuerdo Cívico y Social (ACyS), frente que su partido integra desde las pasadas elecciones. “Creo que están dadas las condiciones para que el ACyS con su abanderado, José Cano, llegue a la Gobernación. Si no se comete ningún error, llegará a la Casa de Gobierno, esperemos que en una primera gestión se empiece a desmontar la impunidad y la hegemonía”, dijo.
Un peronista disidente propone unidad.- El neomassista José “Mellizo” Orellana es otro de los que ya ocupó en más de una ocasión una banca en la Legislatura. En ese sentido, consideró que los aplausos hacia el discurso del gobernador, José Alperovich, tuvieron “un estado de frialdad”, y que indican el “final de un ciclo”. Consideró, sin embargo, que aún es pronto para hablar de la sucesión en el PE. “Si nosotros los peronistas no nos dividimos, no confrontamos y no vamos abiertos, seguro será un peronista quien ocupe el cargo de gobernador. Pero hablar de nombres en estos momentos es adelantarnos y no tener los pies sobre la tierra”, aseguró el referente de Famaillá.
Recuerdos de un taficeño.- El oficialista Roque Álvarez recordó la vieja Legislatura. “El recinto que recuerdo, de los primeros años de mi carrera, los legisladores no tenían dónde ir cuando ‘caían’ los ministros al recinto. Como no había bancas, ponían sillas en los pasillos. Era algo de color que quedó atrás, y hoy el gobernador quizás no puso esto como parte de su gestión, pero quedará en la historia que bajo su mandato por primera vez en más de un siglo el Poder Legislativo tiene sede propia. Podría haber incorporado este hito”, subrayó el titular del bloque “Tucumán Crece”. Luego, ofreció contar otra anécdota. “En una ocasión me tocó escuchar un discurso del gobernador Fernando Riera (1983-1987), quien sin intención leía dos veces la misma página. Fue algo simpático”, remarcó el taficeño.
Copas.- “La misma inseguridad que tenemos hace que, a veces, se pierdan las cosas auténticas. Por ejemplo, no escapaba al caso que haya alguno que se había pasado de copas (en los palcos). En lo más álgido del discurso, pasaba que alguien gritaba alguna cosa; eso ha pasado no recuerdo si fue en el discurso de (Antonio) Bussi o ya José (Alperovich). Pero sí se escuchaban esos gritos. Y también se ha traspapelado alguna que otra hoja, y quien decía el discurso seguía con algo que nada que ver, y nosotros nos quedábamos sorprendidos”, recordó la peronista Marta Zurita, una referente del Partido Justicialista tucumano.
“Me pusieron ahí”.- El intendente, Domingo Amaya, estuvo el sábado pasado en los palcos bajos de la Legislatura, junto a vocales de la Corte Suprema y funcionarios del PE. “¿Por qué eligió ese lugar?”, le preguntó LA GACETA, mientras el jefe municipal esperaba impaciente el ascensor para asistir al acto de apertura de sesiones en el Concejo Deliberante de la Capital. “Me pusieron ahí”, contestó, escuetamente, y se marchó. En el palco alto estaban los intendentes del interior, como Agustín Fernández y Javier Pucharras. En ese sector, distante de Amaya, sí estaba el secretario de Gobierno capitalino, Germán Alfaro.






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