Dramáticos momentos se vivieron en las primeras horas de ayer en Chivilcoy al desatarse sobre el partido, y principalmente, el casco urbano, un verdadero diluvio que provocó anegamientos de barrios enteros durante largas horas.
Inmediatamente, el gobierno municipal dispuso de un operativo de emergencia para paliar los efectos de una tormenta cuyas características solo son comparables a un vendaval ocurrido hace 30 años atrás. El intendente, Aníbal Pittelli, todos los miembros de su gabinete, personal de Corralón, Guardia Urbana, Vial, Gobierno, Bienestar Socia y otras dependencias, armaron un dispositivo conjunto con Bomberos de Chivilcoy, el Hospital, y la Policía Comunal, para asistir a las víctimas de este fenómeno climatológico.
Desde horas muy tempranas, centenares de personas de las distintas fuerzas, se abocaron al traslado de los evacuados al Hospital y a Estadio Centro, del club Gimnasia y Esgrima, donde se los asistió con colchones, facturas, café caliente, agua mineral y ropa seca. Así fueron llegando familias enteras, niños, adultos, ancianos, especialmente de escasos recursos, quienes encontraron un primer refugio hasta que pudieron regresar a sus hogares, que durante varias horas, quedaron inundados.
En tanto, las distintas cuadrillas recorrieron los barrios más complicados, especialmente en el sector de la plaza Varela, por donde cruza el canal por debajo de la calle Diagonal Evita, el barrio Promeba, el barrio Héroes de Malvinas, del Hospital, Adas, Ombú, entre muchos otros.
LA RAZON recorrió muchos de los sectores afectados y fue recogiendo innumerables muestras de angustia, bronca, desazón, y también solidaridad. Las escenas se repitieron cuadra a cuadra, con vecinos tratando de sacar el agua de sus casas, el barro, las hojas, o buscando ayuda para algún anciano impedido de salir por sus propios medios.
Muchos de ellos se despertaron con sus camas flotando, y así como se encontraban, en camisón, ropa interior, salieron hacia la calle o se pusieron a salvar sus pertenecias, mientras requerían la ayuda de Bomberos, la Policía o el Municipio.
La gran cantidad de agua caída, entre 120 y 150 mm. en poco más de una hora, hizo colapsar el sistema hidráulico de la ciudad, impidiendo que el agua escurriera con rapidez. Los distintos canales que sacan el agua de toda la ciudad se rebalsaron y así, en muchos sectores, el líquido comenzó a salir por bocas de tormenta o directamente, inundar las calles, casas y campos.
Uno de las escenas más impresionantes del inmenso caudal de agua fue el que arrastró el canal a cielo abierto que pasa por detrás del Centro Universitario, que literalmente pasó por arriba de la avenida 85 por más de medio metro.
Afortunadamente, el agua comenzó a bajar al dejar de llover y de a poco, la masa líquida empezó a desaparecer, trayendo algo de alivio y dando un respiro a los infortunados vecinos, hasta que, pasadas las 17, se desató sobre la ciudad otro diluvio que provocó nuevos anegamientos de calles, aunque no con la magnitud y los problemas de la primera tormenta.
Según informó el intendente Aníbal Pittelli en declaraciones realizadas ayer por Radio Chivilcoy, para el mediodía de ayer no quedaba ningún evacuados y todos habían regresado a sus hogares, pero que el estado de alerta proseguía debido a los pronósticos de nuevas lluvias.

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