El partido liderado por Aurelio Díaz y Daniel García confirmó su participación en la convocatoria lanzada por Capitanich, y adelantó que las propuestas se basan en estatizar las propiedades sojeras, establecer un impuesto progresivo a la tierra, crear un Fondo Provincial de Desarrollo, y recuperar el Banco del Chaco, entre otros.
Agrega la misiva que " en esta agenda se inscribe el pago de la deuda fraudulenta al llamado Club de Paris y a los llamados bonistas; un acuerdo con el FMI; la desnaturalización del fallo de la Corte Suprema de Justicia que establece la pertinencia de la justicia civil para los casos de accidentes de trabajo; el ataque a las organizaciones sindicales que no comulgan con la burocracia sindical".
Mas adelante, la nota menciona : " Nótese que la agenda en cuestión no contempla la reversión del acaparamiento de tierras y expulsión de campesino que ha caracterizado a la llamada expansión de la frontera agrícola de la soja; no contempla la actualización del valor fiscal de la tierra a los fines del impuesto inmobiliario; no figuran el desmonte ni la contaminación del suelo por la aplicación de productos químicos nocivos; no contempla la prohibición de despidos y suspensiones ni el establecimiento de un seguro al desocupado que cubra el 82% del salario activo; no contempla el establecimiento de un salario mínimo igual al costo de la canasta familiar; no contempla la investigación de la deuda pública, sea la nacional como las provinciales, ni hablar que no contempla la recuperación del sistema de salud que las epidemias de gripe A y del dengue han puesto en evidencia en forma cruda".
"Se trata, entonces, de un convite a un diálogo que busca comprometer a sus participantes a un reforzamiento de la salida capitalista a la bancarrota del capitalismo. Advertimos desde ya que semejante propósito encontrará la firme resistencia de los trabajadores y la igualmente firme colaboración del Partido Obrero con esa lucha, para que la crisis la paguen los capitalistas, o sea, por una reorganización, sobre nuevas bases, de esta organización social agotada.
Asistimos, entonces, al diálogo con esta delimitación política y de cara a la opinión de las trabajadoras y trabajadores del campo y de la ciudad.
Planteamos las siguientes reivindicaciones y llamamos a la CGT, a la CTA y a las organizaciones sociales a reunir un congreso para organizar un plan de lucha.
1- Recoger las denuncias recibidas por el Instituto de Colonización y expropiar todos los latifundios creados a partir de la usurpación de derechos y de la expulsión de los campesinos. Estatizar las grandes propiedades sojeras y reconvertir la producción agraria en función de su diversificación y sustentabilidad ambiental y protección laboral.
2- Elevar la valuación fiscal de la tierra a su valor de mercado y establecer un impuesto progresivo de acuerdo a la extensión de las propiedades.
3- Crear con los nuevos recursos un Fondo Provincial de Desarrollo bajo gestión de trabajadores electos. Por un plan de obras públicas, la industrialización provincial, viviendas populares, redes de cloacas y agua potable, para triplicar el presupuesto de salud y educación.
4- Recuperar el Banco del Chaco para la Provincia, bajo una gestión colectiva electa en forma popular.
5- Prohibir los despidos y suspensiones; estatizar toda empresa que cierre y ponerla bajo el control de los trabajadores
6-. Por un salario mínimo equivalente al costo de la canasta familiar.
7- Por el pase a planta de todos los contratos y la vigencia de los convenios colectivos, la derogación del Estatuto del Peón Rural de la dictadura, el cese del trabajo en negro o precario.
8-Por el seguro universal para todos los desocupados.
9-Por el 82% móvil, la defensa del InSSSeP. Abajo el convenio de Armonización.
"Sobre la base de estas consideraciones, llamamos a la CGT, a la CTA y a las organizaciones sociales a rechazar cualquier forma de integración política al Estado, como ocurre con el Consejo Económico y Social, y a defender su completa independencia de clase, para impulsar un plan de lucha por las reivindicaciones impostergables de nuestro pueblo. Un régimen estatizado de colaboración obrero-patronal, como sería ese Consejo, entronizaría un poder formal paralelo de las grandes corporaciones bancarias, agrarias e industriales, y constituiría un golpe al régimen parlamentario y al sufragio popular, y a todo lo que hace con la democracia política", dice finalmente.

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