Ayer a las 16:00 partió de nuestra ciudad y con ello, se inició la peregrinación de la Diócesis Zárate - Campana a la basílica de Luján. En Campana a las 18:00, el Obispo Oscar Sarlinga despidió a los peregrinos de Zárate y quienes se sumaban en Campana. Hoy a las 02:00 recibía y confesaba a los peregrinos y presidía a las 06:00, la misa en la Basílica.
Brindó detalles, en primer lugar contento por la labor del clima, y se mostró muy feliz porque “como no se hizo por la inundación en Luján la peregrinación del 2012 y, teniendo en cuenta que ahora tenemos al Papa Francisco, mucha mayor cantidad de personas viene a caminar para rezar”.
Añadió “en 2011, los que calculan los caminantes, indicaban que eran como 30 mil de toda la Diócesis, este año algunos dicen que seremos muchos más”, se animó a pensar en el doble cuando le pedimos su “pronostico”.
La organización
Nos comentó que desde hace meses que, como Coordinador General de la Peregrinación, viene trabajando con sus colaboradores para que todos los detalles estén previstos, por ejemplo “todas las fuerzas vivas de la comunidad, desde el Ministerio de Seguridad, el de Salud de la Provincia, policía, Gendarmería, el tema de los organismos de salud y de logística, inclusive varias empresas, se han sumado para que este año todo esté preparado para recibir la mayor afluencia de personas que van a caminar hasta la Basílica”.
Se mostró muy satisfecho por el apoyo de los distintos municipios.
El objetivo del caminante
Le preguntamos por su sensación como Pastor, sobre este sacrificio de caminar los 60 km que separan a Zárate de Lujan y expresó: “Esta es una acción de fe, no es un simple desafío físico, para saber si nos superamos. Todos vamos a buscar la Gracia de Dios y espero, que como consecuencia del caminar y el rezar, las personas vuelvan con un mayor y renovado compromiso con la comunidad”.
Participación de Sarlinga
El obispo de la Diócesis, esperó ayer por la tarde cuando los zarateños llegarían para sumar a la peregrinación a sus hermanos de Campana, a las 18:00.
Luego, Monseñor Sarlinga se trasladó con sus colaboradores a Luján, donde esperarían esta madrugada a las 02:00, para confesar a los caminantes.
Luego, ya despuntado el alba, a las 06:00 celebraría la misa en la Basílica de Luján.
El “efecto Francisco”
Es la primera vez, después de tantas peregrinaciones, que los zarateños y demás integrantes de la diócesis, que caminan con el incentivo de fe de saber que el Obispo de Roma, allá a lo lejos, piensa en sus hijos argentinos, por haber sido también él, en su calidad de sacerdote antes, luego de Cardenal, un peregrino más a Luján.

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