La publicó el Ministerio de Seguridad. Eduardo Monzón está acusado de balear a una embarazada y asesinar a su beba; y de apuñalar a su esposa mientras estaba evadido de la Justicia.
El sospechoso estuvo procesado en un caso de violación de menores, causa abierta en el año 2008 y que fue investigada por el fiscal Tomas Moran, titular de la Fiscalía 2 de La Plata por los delitos de “Privación ilegal de la libertad, abuso sexual con sometimiento gravemente ultrajante por su duración y con acceso carnal, lesiones leves y lesiones leves calificadas por el vinculo paterno, filial, todos en curso real”.
Apuñalada. La mujer apuñalada, su pareja, fue identificada como Verónica Vargas quien ingreso con “profundas heridas” de arma blanca en su pecho y en uno de sus brazos. El ataque se registró en una vivienda de 40 y 172 de Berisso, lugar que fue allanado dos veces en el marco de la investigación por el asalto que sufrió Vidal Borda, embarazada de seis meses quien perdió a su bebé luego de que la balearan en el estómago.
Tanto el asalto a la comerciante embarazada como el intento de homicidio ocurrieron en jurisdicción de la comisaría Segunda de Berisso. No son pocos los testimonios de habitantes del barrio que aseguran haber visto a Monzón visitando a su familia con una periodicidad de “cada quince días aproximadamente”, mientras estaba prófugo, situación en la que continúa, pero ahora por el homicidio del bebé y el intento de homicidio de la comerciante y de su esposa.
Según el reporte policial, el hecho de violencia de género se registró “minutos después de las 21.30” del domingo 20 de octubre. La agresión fue consumada delante de los hijos de la pareja y del hermano menor de la víctima. Todos ya declararon en el expediente y apuntaron a Monzón como el autor del salvaje ataque de cobardía machista.
Cabe recordar que el ataque se dio en la casa que habitaba el prófugo y que llegó al lugar sin que ninguna consigna policial estuviera en el lugar para tratar de dar con su paradero. Y un dato quedó circulando en la atmósfera del barrio: “Si lo hubiese agarrado a tiempo, este ataque se podría haber evitado y el ataque a la embarazada estaría casi resuelto”, explicaron fuentes de la investigación a Diagonales.
Buscadores. Uno de los factores que más inquietan a los investigadores es dar con el paradero de los sospechosos. Esa función es delegada en la Policía como primer instrumento de rastreo. Escuchas telefónicas, vigilancia a distancia, agentes encubiertos, vecinos fisgones (“buches” en la jerga policial), redes sociales, análisis de las comunicaciones, son algunas de las herramientas que explotan los buscadores de buscados. La otra: esperar que vayan a votar.
En este caso en particular, el dos veces prófugo se gana la vida juntando cartones en la vía pública y, según sus antecedentes, con robos a mano armada de poca monta, a baja escala en cuanto a sumas de dinero. Asalto a comercios, arrebatos callejeros y hurtos son algunos de sus antecedentes penales.
“Por el tipo o perfil delictual no debería ser muy difícil dar con él”, deslizó uno de los operadores de la agencia judicial platense consultado por Diagonales. “O no lo buscan o tiene protección policial”, fue la respuesta ensayada por otro funcionario del palacio de 7 y 56.
Caso Vidal Borda. Monzón prófugo y Nahuel Caliva detenido, están sindicados de ser los autores materiales del fatal asalto registrado en una verdulería de Berisso, donde Mery Vidal Borda fue baleada en el abdomen y falleció la beba que tenía seis meses de gestación. La criatura logró tener pocas horas de sobrevida, tras la cesárea de urgencia a la que fue sometida la mujer.
En el marco de la pesquisa, la fiscal obtuvo indicios de que el cómplice del joven detenido es Monzón. Desde que ocurrió el fatal asalto, desapareció de su casa y su paradero es un misterio para los policías de la seccional Segunda de Berisso. Ante este panorama la justicia irradió una orden de captura en todo el país y envió información a todas las policías provinciales.
El hecho caratulado como “Robo agravado por el empleo de arma apta para el disparo en concurso real con Homicidio criminis causae en grado de Tentativa en Concurso ideal con Homicidio Criminis Causae”, tiene una pena en expectativa de perpetua.
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