Ayer se llevó a cabo una nueva reunión en el marco de la sesión especial de precios que lleva adelante el INYM. Los productores propusieron un valor en torno a 3,90 pesos por kilo de hoja verde y los industriales presentaron posturas divididas: mientras que los de zona productora se mostraron afines a acordar un valor en torno a los 3,60 pesos, sus pares extrazona pusieron el techo en 3,40 pesos, valor considerado inadmisible por los representantes de la producción.
A diferencia de la primera reunión, que fue casi protocolar, en la de ayer se comenzó a hablar de números y quedó claro que todavía habrá que negociar mucho para acercar las posiciones de las partes. Los productores propusieron una suba en torno al 30 por ciento en los precios de la hoja verde, similar porcentaje al aumento otorgado a los obreros rurales de la actividad, lo que ubicaría al valor de la materia prima en 3,90 pesos.
Los representantes de los productores aclararon que actualmente se está pagando por la hoja verde en el mercado local, alrededor de 3,50 pesos, 50 centavos por encima del precio oficial de 3 pesos y que por lo tanto, si se toman como referencia los valores efectivamente pagados y no los oficiales, el incremento planteado sería de poco más de 10 por ciento.
Los industriales, por su parte, propusieron valores inferiores a los solicitados por la producción. Pero la novedad fue que hubo divergencias entre los representantes de ese eslabón: mientras los molineros de zona productora se mostraron abiertos a definir un precio que represente un incremento real en relación a lo que efectivamente se está pagando hoy en día por la hoja verde, sus pares que representan a empresas de afuera de la zona compuesta por Misiones y Corrientes, se plantaron en un valor máximo de 3,40 pesos, número incluso inferior a lo que se está pagando en la mayor parte de la provincia.
Con las cartas sobre la mesa, las diferentes asociaciones y cámaras sectoriales que están representadas en el INYM se reunirán para definir postura de cara a la próxima reunión en el marco de la sesión especial de precios, que tendrá mañana en Posadas.
Teniendo en cuenta que las diferencias entre los precios propuestos desde los distintos sectores son menores a las que se presentaron en concertaciones de años anteriores, en el sector hay confianza en llegar a un acuerdo que evite recurrir a un laudo de Nación, más aún teniendo en cuenta que en el contexto actual, en el que el control de precios aparece como una de las prioridades de la gestión de Cristina Kirchner, parece casi imposible conseguir un aumento por vía de laudo.

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