La interna desatada en el seno del bloque oficialista en el Concejo Deliberante entre amayistas y alperovistas, trata de ser esquivada por los propios ediles al momento de hablar sobre el tema e incluso se tiende a poner paños fríos a las tensas relaciones que se tejen entre ambas facciones.
Luego del encontronazo de hace una semana donde los dardos fueron disparados al momento del tratamiento de una norma que habilitaba la instalación de mesas de ping pong en las plazas de la ciudad, el presidente de la banca justicialista, Esteban Dumit, adujo que no se trataron de asperezas "sino puntos de vista o diferencias de percepciones en una ordenanza que incluso no era extremadamente trascendente".
A su vez, indicó que en una reunión mantenida ayer por los integrantes del oficialismo no se enfocaron en analizar esta cuestión, aunque reconoció que “se pretendió salvaguardar las formas legislativas, es decir respetar lo que piensa cada uno de los concejales y miembros del bloque. Somos 13 de 18 por lo que muchas veces es complicado aunar criterios", planteó Dumit.
Seguidamente, postuló que "el nivel de discusión tiene que ver con el espíritu y carácter de cada uno y con la pasión que imprimimos todos los que formamos parte y estamos en la actividad. Es inevitable que las pasiones nos ganen, pero no tiene que ver con una cuestión de diferencias de fondo como por ahí se quiere plantear".
En tal sentido, el concejal adujo que las peleas responden a trascendidos emanados desde laprensa que no se corresponden con la realidad. "La división entre amayistas y alperovistas responde a un planteo mediático. Todos somos pasionales con nuestro punto de vista y defensa de las formas de pensar, pero eso no nos aleja del proyecto político provincial que es conducido por el gobernador y el proyecto municipal al frente del Intendente. Yo estoy dentro del proyecto nacional, provincial y municipal", concluyó Dumit.

Comentá la nota