Diferencian bullying de agresiones comunes

Diferencian bullying de agresiones comunes

Desde la Defensoría del Pueblo, se pidió, en base a los últimos casos atendidos por el Organismo de la Constitución, a realizar la diferencia entre “aquellos casos de bullying que se presentan en nuestro medio, por un lado y las agresiones con incontrolable violencia que se dan por diferentes motivos entre los estudiantes, dentro y fuera de los establecimientos escolares”.

El bullying se señaló, no es una agresión cualquiera en el ámbito escolar, “es el hostigamiento y la violencia sostenida en el tiempo y que requiere de una complejidad relacional entre un niño o adolescente que no puede controlar sus niveles de agresividad y su capacidad de percibir al otro como sujeto de derecho y obviamente una víctima con determinados grados de vulnerabilidad”.

En nuestro medio por lo general, el niño o joven que agrede, no ha tenido figuras de crianza que pudieran instalar en él, mecanismos necesarios para poder controlar su violencia o ese proceso no se ha cumplido o no ha tenido éxito.

Ese hostigamiento sucede en las escuelas o colegios porque es el primer ámbito fuera de la familia, y es probable que quien sea agresivo en dichos lugares, también lo sea en su hogar y todas esas conductas no sean visibilizadas o no se evalúan como algo inadecuado.

El Ombudsman Provincial, José Leonardo Gialluca señaló que en los casos de bullying estrictamente, existen Guías Nacionales y Locales como herramientas fundamentales para aunar criterios de intervención respecto de los docentes en todo el país, y que se ha redactado considerando los trabajos provinciales existentes.

Desde el Organismo de la Constitución, se exhorto a aplicar estas Guías para todas las situaciones conflictivas y de vulneración de derechos en los Establecimientos Educativos, “pues es necesario una prevención temprana y evitar que los hechos se consuman en agresiones, detectándose a aquellos chicos que agreden y también a los niños que pueden llegar a ser vulnerables y convertirse en victimas”.

Muy diferente es la situación de quienes, en el último caso que asesoramos, una menor de edad, fue agredida impiadosamente por otra que cursaba sus estudios en el Colegio Gdor. Juan José Silva, y que actualmente ha dejado sus estudios para incorporarse al Ejercito.

Mas allá de las denuncias existentes, “la gravedad que vemos en estos casos, es que sin mediar causa que lo justifique, se puede llegar hasta poner en riesgo determinados órganos vitales, como es la vista de las jovenes y es aquí donde nuevamente nos encontramos en situaciones dañosas y perjudiciales, en las cuales los progenitores y/o tutores deben y son responsables por los actos y/o los hechos que cometen sus hijos menores de edad”.

Pero todo ello, debe tener una consecuencia final o un desenlace, como no lo tiene en la práctica, los hechos de violencia se volverán a repetir y es mas, son tomados hasta con cierta “sorna” en los medios como el wasap, facebook, twiter y otros, donde los menores de edad, alimentan su impunidad, ego y la inacción para contra estas conductas, que son dejadas atrás no con un castigo o sanción, sino por el paso de los días, y el cambio del agresor/ra a otro Establecimiento o como en este último caso, sumarse a una Institución como el Ejercito, que esperemos, pida oportunamente y por las vías que corresponda, todos los antecedentes necesarios ya que la Causa se encuentra Judicializada y la violencia “no desaparece de una persona por el mero hecho de cambiar de ámbito de actividades”. Tampoco se debe estigmatizar a nadie pero sí entendemos necesario, la erradicación de todo tipo de violencia de los ámbitos educativos.

 

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