La Cámara 11ª del Crimen condenó a Ezequiel Ledesma como aquel que robó a la chica de 25 años hace un año atrás en barrio Ampliación Palmar. Familiares disconformes.
La fría letra del Código Penal se contrapone al delicado estado de salud de Yohana Morachi, la joven de 25 años que en un segundo perdió su envidiable vitalidad para terminar postrada en una silla de ruedas con su mirada y pensamiento lejanos a la realidad.
Quizás ese motivo fue el que impulsó a familiares y amigos a soltar la bronca y la importencia contenidas cuando el secretario de la Cámara Undécima del Crimen leyó la sentencia que condenaba a 10 años de prisión al “motochorro” que hace un año atrás cambió la vida de Yohana y su familia a la realidad que viven hoy.
«La dejó muerta en vida este hijo de p... Asesino, asesino», fue el grito repetido en medio del tenso final del juicio que se desarrolló en apenas tres audiencias, con testigos esquivos y una sola persona identificado al condenado Ezequiel Ledesma por el delito de “robo calificado por lesiones gravísimas”.
Mientras los familiares y amigos de Yohana reclamaban por una pena mayor e insultaban a la Justicia, un joven de 25 años -sin antecedentes penales y padre de dos hijos- rogó hasta último momento y con lágrimas en los ojos por su inocencia.
Era el extraño final del debate, presidido por el doctor Ferrer Vieyra, que coincidió en la resolución con el pedido del fiscal Diego Albornoz.
La defensa de Ledesma había reclamando la absolución, al considerar que el acusado era un chivo expiatorio de una causa que hace un año atrás causó conmoción en la sociedad cordobesa.
En el inicio de la audiencia final del debate, previo a los alegatos, había declarado la denominada testigo clave, una joven que había citado en varias ocasiones pero no se había presentado por temor a represalias, se presentó en Tribunales II.
La mujer, quien reiteró tener miedo, declaró a puertas cerradas e identificó sin titubeos a Ledesma como el “motochorro” que abordó a Yohana en la tarde del 1 de otubre del año pasado en barrio Ampliación Palmar. Ese día, la joven habría salido de cuidar a un abuelo en barrio Cofico y se dirigía hacia su casa. Había parado a cargar combustible, cuando el sospechoso (en principio se pensaba que serían dos) la habría “marcado” y perseguido.
Cuando sólo le faltaban tres cuadras para llegar a destino, el “motochorro” la sorprendió y arrebató la cartera cruzada que llevaba. El sorpresivo tirón hizo que la joven perdiera el control del rodado y cayera pesadamente sobre el pavimento.
En la cartera sólo tenía 20 pesos, botín que supuestamente se apoderó Ledesma.
Durante un par de meses, la chica estuvo internada en el Hospital de Urgencias en estado desesperante y luchando por su vida. Hoy está cuadripléjica de por vida.
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