La violencia social sigue incrementando su escalada y afecta cada vez más a las familias. Los principales medios de comunicación del país dan cuenta a diario de casos y situaciones que parecen ser ya una constante.
“La atención que brindamos acá es una atención integral para los casos de violencia familiar o doméstica. Contamos con un equipo interdisciplinario e incorporamos recientemente una psicóloga. Hay que decir, también, que nosotros prestamos ayuda en la resolución de conflictos cuando las situaciones de violencia no están en una etapa aguda”, respondió ante la consulta de este diario la licenciada Adriana González, a cargo de la dependencia.
“Las cuestiones de dominio público tienen un impacto directo sobre la población en general y sobre la población afectada. Cuando se conocen casos como el reciente de la ciudad de Lincoln (Nde R: un hombre mató a su ex pareja, una hija de ésta y luego se suicidó) se incrementa el número de consultas en el servicio. Nosotros atendemos personalmente, asistimos a quienes se acercan a la oficina”, comentó seguidamente la licenciada González.
“La gente afectada consulta más porque toma conciencia del riesgo. La violencia familiar es riesgosa porque conlleva la agresión física. Hay personas con patologías mentales severas que se conjugan con conductas violentas y planean la muerte de alguien, pero no siempre es así. Puede que no siempre las personas que establecen el vínculo violento tengan la idea de terminar con la vida de otro, pero un empujón mal dado en fase aguda puede ocasionar la muerte de la otra persona. Esto existe, lo sabemos y es gravísimo”, amplió la entrevistada en la continuidad del diálogo con LA VERDAD.
“Desde hace tres años el servicio viene manteniendo el caudal de atenciones, la gente continúa pidiendo ayuda. Por tratarse de una patología con alta tasa de reincidencia vincular tenemos que tener en cuenta que las personas que sufren esto van a reincidir en el vínculo con el violento o pueden llegar a hacerlo. La gente, muchas veces, viene decidida a separarse o a romper el vínculo, pero sin un tratamiento esto no puede llevarse a cabo. No necesariamente atendemos a personas que se hayan divorciado, atendemos a cada persona que llega hasta nosotros porque tiene problemas de violencia. Cuando uno tiene temor a la conducta de las personas con quien convive, está ante una situación violenta”, explicitó la profesional.
Tarea conjunta
Desde el servicio que integran, además de González, Yanina Pischelli, Daniela Mansilla, Gabriela Orellanos y Ana Gamazo se atienden casos judicializados y no judicializados. No siempre se puede trabajar a nivel pareja, por eso el mayor número de casos asistidos tiene que ver con mujeres. Los hombres, en tanto, son derivados donde la complejidad de la situación planteada lo amerite.
En la dirección de correo violenciafamilia@jonin.gob.ar, las personas que necesitan asistencia pueden solicitar ayuda.
“Cuando el caso lo requiere trabajamos conjuntamente con el Servicio Local de Protección de los Derechos del Niño y Adolescente. Trabajamos a su vez de manera integral con áreas del Servicio Local, La Dirección de la Mujer, la Dirección de Asistencia a la Víctima y la Dirección de Educación. Con ellos integramos, junto a otras entidades, la Mesa Local de Asistencia a Problemas de Violencia Familiar, a partir de la firma de un convenio entre la Municipalidad y la Provincia”, detalló González.
A partir del mes de marzo, y durante el transcurso del ciclo lectivo 2013, conjuntamente con la Secretaría de Producción municipal y la Escuela de Formación Profesional, el Área de Prevención y Asistencia en Violencia Familiar o Doméstica implementará capacitaciones textiles para que las mujeres que así lo deseen puedan llevar adelante proyectos productivos.
“Esto tendrá una duración determinada y se realizará por la tarde. Otra de las cosas que implementaremos este año tiene que ver con un conjunto de mujeres que se sumará a los grupos durante la tarde en un espacio a determinar aún del barrio Belgrano”, completó la funcionaria.

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