Fue a la madrugada. Según el encargado, el local ya ha sufrido robos bajo todas las modalidades
Abierta o cerrada; de noche o de día, una panadería que funciona sobre la avenida que es el límite en tre el Barrio Hipódromo y El Dique ha sufrido ya asaltos de todo tipo. Esta vez le tocó un “escruche”, que no es otra cosa que un robo en ausencia de los propietarios. Los ladrones, que forzaron la reja de entrada al comercio, no sólo se llevaron todo lo que encontraron sino que también dejaron al comercio “hecho un desastre”, según contaron los damnificados.
La panadería está ubicada sobre la avenida 122, entre 36 y 37, una zona muy transitada. Camiones y automovilistas circulan por ahí a toda hora. Pese a ese movimiento casi incesante, la panificadora “Gran Faraón de La Plata” fue desvalijada ayer a la madrugada, sin que nadier viera ni escuchara nada. Fue a primera hora de ayer que el dueño del comercio se topó con la triste, y nada nueva, noticia, al llegar dispuesto a abrir su negocio.
Lo adivinó desde varios metros antes: la reja que resguarda la vidriera de la panadería se veía fuera de lugar. Los candados, indicó el comerciante, estaban tirados a un costado, con el pasante cortado.
Pero lo peor lo esperaba adentro: el comercio estaba “hecho un desastre”, señaló el dueño. Es que los asaltantes, buscando sacarle mayor provecho al robo, revisaron el comercio a fondo. Y, en medio de esta búsqueda, desparramaron todo lo que encontraron.
Según detalló la víctima de este robo, que mantuvo en resguardo su identidad, los asaltantes se llevaron “un poco de plata que encontraron y una balanza”.
El monto del dinero robado no trascendió.
UN PROBLEMA DEL BARRIO
“Había pasado antes. El año pasado le pegaron a una empleada para robarle. Y a otra de las chicas también le cortaron una campera para sacarle la plata”, comentó el comerciante, con una indignación evidente en el tono de sus palabras.
La problemática no sólo golpea a ese local, sino que afecta a otros comerciantes y a viviendas particulares. A menos de cien metros hay un comercio de telefonía celular, que habría sido robado en las últimas horas.
“El barrio es bastante pesado. La calle está nueva, pero tenemos iluminación cero”, lamentó el panadero, haciendo referencia a las obras de pavimentación que se hicieron en la 122. Con respecto a los ladrones, hasta anoche no habían sido identificados.
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