El concejal, candidato a diputado por el Frente Grande y especialista en informática, Diego Saravia, se quejó ayer de que el sistema no ofrecía ningún tipo de garantías.Imprimir Enviar Aumentar, reducir tamaño del texto
Saravia lamentó que no le hubiesen permitido conocer el código fuente del software utilizado, y que impidieran que los estudiantes de la Universidad Nacional de Salta (UNSa) designados como fiscales informáticos firmaran digitalmente el software utilizado en la máquina de votación de la escuela Urquiza. Según el candidato, la firma digital hubiese permitido controlar que no se realizaran cambios que pudieran alterar el proceso.
Por su parte, la titular del Tribunal Electoral, Teresa Ovejero, aseguró que el sistema otorgaba todas las garantías necesarias y que si no se le había entregado el código fuente del software era por la proximidad del epdido a los comicios, y porque la empresa se negaba a divulgar un desarrollo que le pertenecía. Pero además, explicó que no hay posibilidades de modificar la información ya que la misma también es generada en soporte de papel, lo que permite controlarla en el escrutinio. Además, explicó que los renovadores no desarrollaron ningún software, sino que se trató de una simple presentación de power point para enseñar el sistema.
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