PUERTO IGUAZÚ. Se cumplen dos años de la muerte de Hernán Céspedes, el único procesado por la violación y femicidio de Lieni Piñeyro, el resonante caso de Puerto Esperanza, en el que estarían involucrados hijos del poder político local. Los familiares del joven que apareció golpeado y ahorcado en la celda de la Unidad Regional V de Iguazú, están realizando una protesta y marcha desde el juzgado de instrucción de la ciudad hasta la comisaría, pidiendo justicia.
Estoy con mucha tristeza, Estamos en Iguazú, queremos hacer una marcha pacífica desde el juzgado (de Instrucción nro. 3) de (Juan Pablo) Fernández Rizzi hasta la comisaría donde lo mataron a Hernán, todos sabemos que fue así”, reveló Diego Céspedes, el padre del joven hallado muerto el día previo a su traslado para prestar declaración indagatoria en el marco del femicidio de Lieni.
En diálogo con TVA, Céspedes aseguró que “en Esperanza no somos escuchados por el gobierno de turno. La policía hace oídos sordos con nosotros. Estamos desprotegidos, mi familia y yo. Vivimos bajo amenazas, esto no puede ser así. Vivimos inseguros”, alertó el hombre, que desde hace dos años que pide justicia por la muerte de su hijo, que para la policía y la justicia provincial, fue producto de un “suicidio.”
Céspedes se lamentó por lo sucedido con el albañil Carlos Raúl Guirula, asesinado a golpes este sábado, presuntamente por policías de la Comisaría XIII de Posadas, en un hecho que estaría relacionado con el de su hijo, porque muestra el abuso y la impunidad de algunos efectivos de la fuerza. “Tenemos policías asesinos entre nosotros. Hay buenos y malos (uniformados), pero los malos no deberían estar”, opinó el padre del muchacho de 19 años, que apareció golpeado y ahorcado en su celda en la UR V de Iguazú
"Queremos hablar con el nuevo comisario a cargo de la Unidad Regional V", dijo Céspedes, quien añadió respecto de los implicados en la muerte de su hijo, es decir, los dos oficiales encargados de la custodia, que “no sé a dónde fueron a parar”, dando cuenta que el gobierno provincial decidió trasladarlos a otras seccionales.
“Las presiones y amenazas están a la orden del día (en Esperanza)”, contó Céspedes, quien añadió que una o dos veces por semana, recibe algún tipo de amenaza. “Nos dicen que dejemos las cosas como están o van a seguir con otro de mis hijos”, precisó el hombre, quien de todas maneras aseguró que “no vamos a parar la lucha, van a pasar años pero vamos a seguir pidiendo justicia. Vamos a meter presos a los verdaderos asesinos”, vaticinó el hombre.
Por su parte, el periodista local Matías Rodríguez, enfatizó que el caso de Céspedes no es el único de apremios ilegales y muerte dentro de Unidad Regional V en Iguazú. “Estas personas (implicadas en la muerte de Hernán Céspedes) fueron investigadas internamente y no pasó a mayores. Fueron todos trasladados”, apuntó, añadiendo que “Iguazú tiene varios casos impunes.” No obstante, la gente no acompaña las marchas y pedidos de justicia de las familias de las víctimas, y “si la gente no responde a los pedidos de justicia”, difícilmente lo harán los funcionarios responsables.

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