Los ministros Guillermo Smaldone y Roberto Schunk, y el diputado Marcelo Bisogni se reunieron con los operarios ayer por la mañana en la planta.
Antes se había concretado la asamblea de los operarios y con los funcionarios llegados desde Paraná. Luego, el diálogo con los periodistas.
“No da confianza” fue la tajante definición del ministro de Trabajo al referirse a los empresarios responsables de la planta quienes faltaron a la convocatoria a la que habían prometido concurrir tal como lo expresó Schunk. Tanto Juan Carlos Crovella como Alfredo Hierro estuvieron ausentes del encuentro donde surgió la conciliación obligatoria a la que deberán responder ambas partes el martes próximo a las 10 de la mañana en la Dirección Departamental de Trabajo.
Fuertes críticas a los empresarios
Los dos ministros fueron severos con el propietario de la planta y el referente de San Patricio quienes “se habían comprometido” reiteraron; “esto hay que tratarlo con cabeza fría” al referirse a la situación en procura de encontrar una salida.
Schunk dijo que “el molino no sólo es para la producción harinera, ya que el alimento balanceado, entre otros usos, hacen que njo se pueda decir que esto no es negocio” . Señaló que “el gobierno de Entre Ríos no los ve a dejar solos a los trabajadores”: el jueves de la semana próxima estará en Concepción del Uruguay Maida Cresto, titular del INAUBEPRO para apoyar en lo necesario con respecto a los hijos de los trabajadores y sus estudios”.
Así mismo el área referida a lo social del gobierno provincial está atento para concurrir en auxilio en lo de corto plazo.
Los trabajadores aplaudieron en dos tramos del encuentro a los funcionarios al entender que esta presencia como mínimo es una referencia directa a la preocupación del gobierno entrerriano que anteriormente había recibido, en ese caso, en Casa de Gobierno en Paraná a una delegación para encontrar una solución que en ese momento aparecía como viable. Sin embargo el optimismo se fue diluyendo hasta llegar a la ruptura con la llegada de los telegramas de despidos, el miércoles último a cada uno de los trabajadores, lo que debían hacer efectivo el martes próximo.
Hasta que apareció esta instancia que obliga a los empresarios a concurrir y hacer escuchar su voz (¿o las de sus representantes?) y, a partir de allí saber si, efectivamente, puede encontrarse la puerta de salida a un conflicto de muy difícil solución.


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