La medida, del Ministerio de Trabajo de la Nación, obliga a la entidad crediticia y a la Asociación Bancaria a dialogar para solucionar el conflicto por los despidos de 30 trabajadores.
La medida fue dispuesta por el Ministerio de Trabajo de la Nación y obliga a las partes a sentarse a dialogar para encontrar una salida al grave conflicto desatado por el despido de una treintena de trabajadores que pertenecían al gremio por decisión de Cortalezzi.
Según afirmaron desde la AB, la conciliación obliga a la CPA a reincorporar a los 30 empleados en sus antiguos cargos, a cambio de lo cual el gremio no podrá realizar ningún tipo de medida de acción mientras dure esa instancia.
En cambio, Cortalezzi sostuvo que no necesariamente está obligado a devolverle el trabajo a los cesanteados, asegurando que éstos no fueron despedidos, sino que dejaron de prestar funciones debido a que sus contratos laborales se vencieron en tiempo y forma y no fueron renovados.
El gremio bancario, que en Tucumán conduce Eduardo Bourlé, informó mediante un comunicado que, conforme a lo resuelto por la cartera laboral nacional, "a partir de las 0 horas del 17 de julio queda encuadrado en el marco de la ley nacional 14.786, iniciándose la conciliación obligatoria por 15 días, y retrotrayendo el estado de cosas al existente al inicio del conflicto, en particular lo referido a los despidos".
"Esto significa que los trabajadores deberán ser reincorporados desde el día de la fecha en sus puestos laborales", acotó la AB.
Además, los sindicalistas aclararon que "durante el mismo lapso, La Bancaria deberá abstenerse de realizar medidas de acción directa, al tiempo que la Caja Popular fue intimada a abstenerse de tomar represalias de ningún tipo con el personal representado por la organización sindical ni con ninguna otra persona, en relación con el diferendo aquí planteado".
Por su parte, Cortalezzi aseguró que "acá no se ha despedido a nadie, sino que no se renovaron contratos ya finalizados en tiempo y forma", por lo cual aseguró que la CPA no está "en obligación de tomar a nadie salvo que se lo necesite, porque hubo contratos que tenían término de finalización realizados por funciones específicas. No hubo renovación de contrato y no hubo despido. No hay posibilidad de que se los tome, a menos que se los necesite y los que deciden eso son los gerentes de la entidad", aseveró.
El funcionario alperovista festejó la decisión de dictar la conciliación "porque esto va a lograr que podamos trabajar con tranquilidad ya que La Bancaria no puede venir a manifestar ni a realizar los cortes por calle 25 de Mayo".
Cortalezzi, quien mantiene un álgido enfrentamiento con el gremio bancario desde que asumió, explicó que "la conciliación obliga a las dos partes a hacer nada. Todo debe quedar como está y se debe llegar a una solución a través del diálogo", acotó.
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