La empresa otra vez no concurrió a una audiencia y, según deslizó, habría despedido a cuatro trabajadores. El Ministerio de Trabajo dictó la conciliación para “generar un mejor clima de negociación”. El conflicto se inició cuando 15 operarios iniciaron el reclamo para cobrar salarios adeudados de marzo y abril.
Antes del encuentro formal, un representante jurídico de la empresa se acercó para informar que “se había entregado parte del dinero a algunos empleados" y que "se habían despedido a cuatro trabajadores”, expresó a este Diario el propio Perino, quien calificó el proceso como “muy desprolijo ante los reiterados incumplimientos de la empresa”.
Ante un escenario que no muestra avances y sólo parece agravarse con el paso de los días, el titular del Ministerio de Trabajo a nivel local, Carlos Farinoli, resolvió dictar la conciliación obligatoria, lo que retrotrae la situación al momento de iniciar el conflicto, y fijó una audiencia para el próximo martes a las 11. Así, si efectivamente la empresa hubiera efectuado los cuatro despidos, la medida queda sin efecto momentáneamente.
"La conciliación nos impide movilizarnos, teníamos previsto implementar un plan de lucha pero ahora debemos esperar hasta el martes y ver qué sucede en esa audiencia. Hoy (por ayer) la empresa debía pagar y no lo hizo, al igual que no cumplió su palabra ni el 19 de mayo, ni el 17 ni el 11, todos días en los que había asumido el compromiso de abonar los salarios que debe", explicó Perino.
Los trabajadores se presentarán el lunes y el martes en su lugar de tareas para cumplir con sus actividades en forma normal. Y esperar una nueva audiencia en la que Berlasso deberá tener representación formal, algo que no hizo en las últimas tres audiencias.
En el acta de la reunión de ayer, los dirigentes de UATRE -también estuvo el adjunto Raúl Acebal- y los operarios plantearon otra vez su malestar con la firma. “Es una muestra más de irresponsabilidad y desinterés por nuestra situación. Había un compromiso asumido por la patronal de abonar haberes pendientes, pero ninguno de los trabajadores ha percibido sus salarios. Es más, la actitud arbitraria y poco conciliatoria de la patronal queda demostrada también en que se despide a cuatro de nosotros invocándose una supuesta justa causa, situación que desde ya rechazamos por falaz e improcedente”, señala el documento del Ministerio de Trabajo.
El personal de la empresa avícola reclama el pago de los sueldos de marzo -en este caso sólo recibieron entregas parciales- y de abril, una deuda que se aproxima a los 40 mil pesos según las estimaciones de UATRE. Pero además se agrega la incertidumbre en torno al futuro, ya que la firma sufre un fuerte descenso en la cantidad de pollos que podría perjudicar la estructura comercial.
El Ministerio de Trabajo indicó que la conciliación es necesaria “a los efectos de poder generar un ámbito adecuado de negociación para superar esta cuestión” a la vez que “intima a las partes a retrotraerse al momento de la iniciación de este conflicto”. En este sentido, el gremio y los empleados asumen “el compromiso de no iniciar medidas de acción directa que afecten el normal funcionamiento productivo y comercial de la firma” mientras que a la empresa se la obliga a “no despedir, suspender o sancionar, como así también dejar sin efecto los despidos si así hubiesen sido formalmente notificados”.
Comentá la nota