Creen que la actualidad política "es muy delicada" y hablan de un empate en relación de fuerzas. Las posibilidades que indican para salir del conflicto son una negociación entre oficialistas y opositores, ganar la calle o el juicio político. Opinan Ricardo Rouvier y Hugo Haime
Esto despertó la desmentida de la oposición y las reuniones entre legisladores e intendentes del oficialismo para copar la calle con el objetivo de defender el Gobierno nacional.
En este marco de convulsión política los analistas, consultados por La Tecla, opinan sobre la coyuntura que dejó la denuncia de CFK.
Ricardo Rouvier
"En mi tablero de análisis tengo la hipótesis de un adelantamiento de las elecciones", afirma el especialista político y explica que "en la política argentina, la dinámica pasa a ser inercia. La oposición todavía no dio a conocer su plan para pagar la deuda. Ha pasado desapercibido. Estamos en una situación políticamente delicada".
Para Rouvier, "hay un empate institucional porque el Poder Ejecutivo está en manos de uno y el Poder Legislativo en manos de otro, por lo tanto es complicado gobernar".
El analista descarta que "se produzca una crisis institucional", aunque aclara que "un adelantamiento electoral es una herramienta para evitar esa crisis".
"Hoy la Presidenta mostró que no cede. No son las mejores condiciones para gobernar porque el Gobierno hace una cosa, y la oposición lo traba. Estamos en una situación de lucha abierta y de todo o nada", continuó.
Ante el conflicto político que se reavivó tras la decisión de la justicia, Rouvier indica que "está cayendo la imagen de todos los políticos; la gente está viendo todo el escenario político como algo malo. Lo que se había recuperado, se está perdiendo. La gente no quiere conflicto, y muchos de esos conflictos no los comprende".
Hugo Haime
El consultor define el momento político como "el choque de planetas", y comenta que "se ve a un Gobierno que se encuentra con límites y con una oposición que se puede juntar como el antikirchnerismo, pero desde el punto de vista de la opinión pública, no puede presentar soluciones para el país".
"Tenemos una situación de empate político que tiene que ser desempatado. Esto depende del nivel racionalidad de los dirigentes políticos y lo más lógico seria una negociación política, aunque sea por debajo de la mesa", apunta.
"Después puede darse que algunos llamen a la calle y otros también llamen a la calle, o en el peor de los casos se solicite el juicio político, mientras la opinión pública mira impávida", sostiene.
Según Haime, "esto no beneficia ni a opositores ni oficialistas. La preocupación de la sociedad son los precios y la seguridad. Todo lo demás se torna incomprensible. El adelantamiento electoral seria una posibilidad benigna del conflicto".

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