El déficit de la obra social de la UNT llega a los $ 25 millones

El déficit de la obra social de la UNT llega a los $ 25 millones

El rojo del año pasado alcanzó un 50% más que el pasivo de 2015. Las previsiones para 2017 hablan de pérdidas por $ 6,6 millones. El titular de Asunt busca auxilio del Gobierno nacional

La Acción Social de la Universidad Nacional de Tucumán (Asunt) cerró el año pasado con un déficit de $25 millones, lo que significa un 50% más que el rojo que había dejado 2015. La obra social había presentado un plan de reducción del gasto para este año, pero -según admitió el titular de esa institución- este “no arrojó los resultados esperados”. Diego Silvera asumió al frente de Asunt en 2015 en plena crisis y con algunas de las prestaciones a sus afiliados suspendidas.

La obra social de la UNT pasa a manos de sus afiliados

En la última sesión del año pasado, el Consejo Superior aprobó el nuevo presupuesto de la obra social y también el balance 2015 de esa institución. Allí, se previó un déficit para 2017 de alrededor de $ 6,6 millones.

Hoy Silvera reconoce que para bajar el déficit estructural que tiene necesitarán el auxilio del Consejo Superior y del Gobierno nacional.

Anunciaron que la obra social de la UNT será reestructurada

En la sesión del martes pasado, el Consejo Superior aprobó la Memoria y Balance 2016 porque cumple con los requisitos formales, pero le solicitó al titular de la Acción Social que defina un programa de reducción de gastos en un plazo de 60 días. Silvera adelantó en diálogo con LA GACETA que hace unas semanas le presentó a la rectora, Alicia Bardón, un listado con algunos pedidos puntuales que considera que son “necesarios” para sacar adelante a la obra social. “Me preocupa el déficit crónico y que a pesar de hacer esfuerzos no terminamos de corregirlo de manera permanente. Cuando se habla de esta cifra ($25 millones) es mucho dinero, pero viendo lo que se gasta parece más normal”, agregó Silvera.

"Hubo un desguace de Asunt"

Desde la comisión de Hacienda del Consejo aseguran que hay adicionales que se les paga a los empleados que no deberían pagarse. Además, siguen sosteniendo que la planta de personal es excesiva. Silvera reconoció que se están revisando los pagos de estos montos extras (asistencialismo y riesgo, por ejemplo) que están contemplados en el Convenio Colectivo de Trabajo de los trabajadores no docentes. También explicó que este año hubo 14 bajas, entre renuncias, jubilaciones y fallecimientos, lo que llevó a que la planta actual sea de 213 personas y el ahorro anual de $5 millones en sueldos. “Continuamos con la política del congelamiento de la planta, no solo no hay ingresos, sino que en este lapso se han pedido recategorizaciones y no se las aprobó”, sostuvo.

A pesar de este panorama, Silvera aseguró que las prestaciones no están comprometidas y que la obra social seguirá funcionando con normalidad.

Hay algunas decisiones y cambios que consideró “claves” para poder reducir el rojo operativo. Entre esos, la suspensión de la resolución (N°1786/2006) del Consejo Superior que habilitó la “libre afiliación”, lo que generó la fuga de más de 1.800 afiliados de Asunt a Osfatun, la obra social de los no docentes. Silvera deslizó que el “peso de ese gremio” llevó a que los consejos superiores (el actual y las anteriores composiciones) no hayan considerado que esa resolución estaba perjudicando gravemente a la obra social.

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