El hecho ocurrió en agosto de 2012, en una finca de Lavalle, pero tras un reciente operativo el rodado fue descubiertos en la casa de uno de los policías. Si bien los uniformados están arrestados, el fiscal Santiago Garay les fijó una fianza de 7 mil pesos, por lo que podrían quedar en libertad.
En agosto de 2012, un oficial inspector y un sargento de la fuerza (cuyas identidades no fueron suministradas) se apersonaron en una finca situada en el distrito de La Asunción, en ese departamento norteño.
Allí los uniformados secuestraron una moto Honda XR 250 que pertenecía al dueño de la finca, la cual había sido adquirida de manera legal por el hombre. Sin embargo desconocía que el vehículo había sido robado en 2012 y tenía orden de secuestro.
Días después, el propietario de la moto se acercó a la Subcomisaría de Costa de Araujo para poder recuperarla ya que afirmaba que había sido adquirida de buena fe. Pero la moto no estaba allí, ni tampoco en la Comisaría 17ª de Lavalle, lugar donde prosiguió con la búsqueda.
El dueño decidió denunciar lo ocurrido. Su denuncia recaló en el escritorio del fiscal Santiago Garay, quien ordenó el allanamiento de las viviendas de los dos efectivos sospechados. Y efectivamente la XR estaba en el domicilio del oficial inspector, oriundo de Costa de Araujo.
Según informó el Ministerio de Seguridad, los sujetos compartían la moto por espacio de algunos días para ir a hacer enduro por las dunas.
Los dos policías fueron detenidos y alojados en la Dirección de Investigaciones. Quedaron procesados por Extorsión y Falta a los deberes de funcionario público.
A pesar de haber recibido el pase a pasiva por parte de los jefes de la fuerza, los sujetos podrían quedar en libertad ya que el fiscal les impuso una fianza de 7 mil pesos por un delito que es excarcelable.
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