Detuvieron a uno de los narcos más buscados pero se escapó a las dos horas

Juan Domingo Ramírez, integrante de la peligrosa banda "Los Monos", fue apresado anoche. Poco tiempo después, logró quitarse las esposas, golpeó a los custodios y se fugó.
La relación entre las organizaciones narcocriminales y la policía en Rosario sumó hoy otro oscuro episodio en el marco de la investigación judicial sobre Los Monos, una de las bandas más importantes de la ciudad. Esta mañana, un hombre que había sido detenido anoche por su presunto vínculo con dicho grupo se escapó de la Jefatura local tras golpear a sus custodios.

Juan Domingo Ramírez había sido arrestado durante la madrugada en el barrio Saladillo, en el sur de Rosario, para luego ser trasladado a la sede de la Unidad Regional II. Pocas horas después, mientras se encontraba bajo la vigilancia del personal de la División Judiciales de la fuerza, el sospechoso consiguió zafarse de las esposas y atacó a los dos efectivos que lo vigilaban.

En circunstancias que ahora son investigadas por la Justicia, el hombre de 38 años atravesó dependencias internas del edificio y finalmente huyó tras ganar la calle por la parte sur del predio ubicado entre las avenidas Ovidio Lagos y Francia.

La jefa de Seguridad Personal de la Unidad Regional II, Mariel Arévalo, confirmó el escape del detenido y explicó que la actuación de los custodios será investigada por el Juzgado Penal Correccional número 10. Mientras tanto, desde los Tribunales provinciales también se libró la orden de captura para dar con el evadido.

Si bien no es considerado como un cabecilla dentro de la estructura de Los Monos, Ramírez es buscado desde junio pasado en el marco de la causa que instruye el juez Juan Carlos Vienna. Dentro de esta investigación, el hombre es sindicado como sicario y testaferro de la familia Cantero, los líderes de la banda. A su vez, se lo señala como el presunto autor del homicidio de Luciano Gabriel Cáceres, un joven de 16 años que fue baleado en abril del año pasado en el barrio Tablada.

Comentá la nota