En el marco de una serie de allanamientos, detuvieron a dos personas acusadas por el asesinato de Anabella Aguilar, que tuvo lugar el 28 de abril del año pasado en el cruce de las calles Tupac Amarú y Luján, Llavallol. “El caso está esclarecido”, confirmaron a Info Región desde la Jefatura Departamental de Lanús.
El crimen de la hija del gendarme, como fue conocido el homicidio, ocurrió el 28 de abril del año pasado en la esquina de las calles Tupac Amarú y Luján, en la localidad de Llavallol.
El padre de la chica de 22 años sacaba su vehículo cuando una banda integrada por cuatro delincuentes intentó abordarlo. El hombre dio marcha atrás y esquivó a los ladrones, pero éstos dispararon e hirieron de gravedad a la chica. Es que el proyectil impactó en su cabeza y si bien, su padre la llevó de inmediato a un centro de salud, no resistió.
“El caso está esclarecido”, confirmó el titular de la Jefatura Departamental de Lanús, Carlos Perillo, ante la consulta de Info Región. Cabe recordar que en mayo del año pasado habían sido detenidas otras dos personas por el crimen. Es decir, hoy ya son cuatro los apresados por el homicidio de Anabella.
A poco del crimen habían sido apresados Jhonatan Claudio Moreira, alias "El Monito", y Sebastián Felipe Toledo Vázquez. Perillo destacó que “la investigación se inició por los dos primeros detenidos por el crimen y en las escuchas surge que su banda comercializaba drogas, dentro de los cinco domicilios que tenían debido a que ellos iban cambiaban de lugar”; es por eso que los allanamientos de las últimas horas fueron en cinco viviendas. Los detenidos en esta oportunidad fueron identificados como "Cuco y Bicho Bolita".
En estos procedimientos fueron secuestrados 300 kilos de marihuana para la comercialización, armas de puño, un automóvil Corsa, 45.000 mil pesos en efectivo. Además de estos dos detenidos, apresaron a otras siete personas.
Además, la Policía de la Provincia desarticuló otra banda, que había tomado un predio en calles Luján y Camino Belgrano para instalar su base de operaciones para el corte y la distribución de estupefacientes en el barrio de Sarandí. Alertados por un llamado al 911, los efectivos se hicieron presentes en el lugar y luego de un tiroteo con los delincuentes, siete hombres fueron detenidos. También tenían armas de fuego y drogas en su poder.
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