Jorge Enrique Mansueto Swendsen fue el primero de los imputados en tomar la palabra en el juicio que se sigue contra los represores que actuaron en nuestra ciudad durante la última dictadura militar.
"Yo fui jefe exclusivamente del Batallón de Comunicaciones y no tuve ninguna atribución fuera de ese batallón”, resaltó.
Además, acusó a tres testigos que lo nombraron en su declaración de hacerlo de manera “planeada, coordinada y atemporal, en una operación de prensa”. "Dicen que maltrataba a soldados, que tenía poder sobre la vida y yo no metía miedo, nada más que a mis alumnos de historia en la Escuela Superior de Guerra, pero nunca metí miedo a nadie en Bahía Blanca", expresó.
Finalmente, dijo que desconocía que en el interior de La Escuelita se torturaba a la gente. “Intenté ingresar por curiosidad pero me lo prohibieron los guardias que estaban allí”, agregó.
Y continuó: “a partir de la declaración de Hipólito Solari Yrigoyen tomé noción cabal de lo que sucedía allí. En la población hubo muchos detenidos de la Escuelita y al ser liberados lo comentaban pero ninguno de ellos me dijo que fueron torturados, pero sí sometidos a un trato inhumano porque comían poco, que era propio de los cuarteles", enfatizó.
E insistió en que "la gente del Batallón no participó en nada, ningún soldado, oficial ni suboficial participó de acto alguno y antes no lo sé".
"El Batallón cumplía la orden de efectuar patrullajes, en realidad recorrer las calles sin bajarse y si había novedades sobre detenciones se lo ponía inmediatamente al Comando", concluyó.
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