Detrás de la pista de un proveedor de Montecino

Detrás de la pista de un proveedor de Montecino
Buscan establecer si el detenido en Cinco Saltos con $200 mil es uno de los nombrados en varias escuchas de la causa "Nacimiento".

Escuchas y mensajes telefónicos decodificados en la causa “Nacimiento” señalan a un hombre, de nacionalidad paraguaya, como posible proveedor de estupefacientes de los hermanos Héctor y Ruth Montecino. Se trata del hombre que fue apresado en Cinco Saltos, hace dos semanas, con 200 mil pesos en su poder.

Existe la firme sospecha de que haya protegido a la mujer acusada, mientras ésta se encontraba prófuga y con un pedido de captura internacional en su contra.

Ese posible proveedor con acento extranjero aparece nombrado en las actuaciones de la causa; y aunque no fue detenido ni imputado en el marco de esa investigación por tráfico de estupefacientes, de paso por el Valle en un BMW color negro, cayó hace pocos días en manos de la Policía rionegrina.

El paraguayo, de nombre Constancio y con domicilio en Buenos Aires, viajaba con una mujer y llevaba un arma de fuego calibre 11,25 y la importante suma de dinero en una bolsa.

Los policías rionegrinos, que realizaban tareas de prevención en la Ruta 151, detuvieron a la pareja el pasado 17 de agosto, cuando estacionaron el vehículo en la banquina.

Desde entonces siguen detenidos, a la espera de que la jueza Sonia Martín, a cargo del Juzgado de Instrucción 2 de Cipolletti, resuelva la situación procesal del sospechoso y la mujer que lo acompañaba.

Claudio Romero defiende al paraguayo, y cree que la Justicia no adopta una determinación porque de alguna manera intentan vincularlo a la “megacausa de droga”. Para el letrado, “no hay nada”. (Ver recuadro)

La instrucción de la causa judicial, quiere decir otra cosa. Cuatro contactos y 17 mensajes de texto que aparecen en un teléfono intervenido, y que los investigadores policiales y judiciales atribuyen a Ruth Montecino, luego de ordenar el análisis de los celulares secuestrados a su hermano Héctor, ya detenido, coinciden con el número agendado como “Const. Parag”.

El Juzgado Federal 2, a cargo de Gustavo Villanueva, interpretó que corresponde al hombre hoy detenido en el marco de otro procedimiento.

El sospechoso fue dos veces condenado por el Tribunal Oral Federal local en causas por infracción a la ley de estupefacientes. Se añadió en el expediente la condena que recibió su esposa por transporte de sustancias.

Constancio parece, incluso, mencionado en un llamado que mantuvo Ruth Montecino con un hombre no identificado, en septiembre de 2011.

En esa conversación, la acusada y el desconocido se pasan los datos personales del hombre para hacer presuntamente un giro de dinero: su número de documento y domicilio.

Ruth también lo mencionó cuando al llamar a su hermano enla misma época le dijo “¿sabés lo que pasa, qué yo quiero? Quiero mi ganancia “Monte”, ahora ya está. ¿Me entendés? Si con el paraguayo no me da nada ¿Me entendés?”.

Según la investigación, Jessica, hija de Héctor, era una pieza muy importante para su padre, ya que participaba activamente de las actividades ilícitas, no sólo retirando estupefacientes de los lugares de acopio. También habría recibido llamadas de personas conocidas por ella, pero dirigidas a su padre, que provenían de proveedores paraguayos; acordando distintos aspectos del “negocio” con su tía Ruth.

Una llamada que mantiene Jessica con Ruth a principios de septiembre de 2011 releva esa conexión. “Tía, dice mi papá si no le podés dar el número del hombre”, preguntó la primera. “No, no el paraguayo me dijo que el número no”, contestó la segunda.

Protección

En el derrotero que siguió Ruth como prófuga de la Justicia -la última que resultó detenida de los 23 acusados-, la mujer buscó protección en la provincia de Buenos Aires y la encontró en la localidad de General Rodríguez, bajo el amparo de presuntos proveedores de nacionalidad paraguaya.

A los pesquisas comprobaron que su celular operó a través de una antena ubicada en la calle Coronel Pedrini, de General Rodríguez.

Entonces habló con su pareja y le contó que “Luis”, “Felix” y “Gustavo” le habían acondicionado un lugar para residir, sin perjuicio que el sospechoso entonces vivía en un domicilio del barrio Santa Catalina, de Lomas de Zamora.

Su pareja le recordó a Ruth que el “punto débil” eran sus hijos, que tuviera cuidado, y de paso le reprochó la relación que tenía con el sospechoso, y quién le habría dado protección fuera del Alto Valle de Río Negro y Neuquén. Los investigadores interpretaron en la instrucción que podría tratarse de Constancio, por la vinculación que registraron en las actuaciones de la causa.

El diálogo fue el siguiente:

Pareja: - Yo me hago la cabeza de que vas a estar con este gil y no quiero, ¿sabés?

Ruth: - ¿Con quién?

P: - Vos sabés.

R: - ¿Con el paragua?

P: - Si.

R: - No, nada que ver.

La mujer cayó en febrero de 2011, cuando una brigada de Toxicomanía de Neuquén la interceptó en la ciudad de Bahía Blanca, mientras viajaba en un taxi junto a su hijo, que entonces tenía 10 años.

Para su abogado, buscan involucrarlo

El preventivo policial que certificó la detención de Constancio, ya menciona su vínculo con el clan Montecino. Según el abogado que lo asiste, Claudio Romero, hace unos diez años estuvieron vinculados en una causa por infracción a la ley de estupefacientes, pero para el letrado son antecedentes que no reflejan actividad conjunta, ni que su representado comercialice drogas.

Consideró que si el Juzgado de Instrucción 2, a cargo de Sonia Martín, no resolvió su situación es porque se busca vincularlo a la “megacausa de drogas”, que desmanteló a la supuesta banda narco liderada por Héctor Montecino, junto a su hermana Ruth, el 23 de septiembre de 2011.

“Lo interrogaron en forma ilegal, con mucha prepotencia estando en comisaría (en busca de alguna declaración que sirviera para establecer esa vinculación)”, sostuvo Romero.

“Es todo muy sospechoso porque incluso la aparición del arma por la que está preso no está clara. Los dos imputados negaron el hecho y de los policías que intervinieron uno dice que la vieron en el interior antes de entrar al auto y otro que apareció cuando entraron los perros entrenados en detección de olores”, añadió el letrado.

Recordó que no es “habitual que por tenencia de armas se extienda tanto una resolución, y mucho menos que se disponga la prisión preventiva”.

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