Detienen a 16 policías por las narcofosas en México

Los acusan de encubrir a Los Zetas por la matanza de 126 personas, halladas en varias sepulturas. Identificaron a cuatro responsables. Más de 120 personas acampan en la morgue en busca de sus familiares desaparecidos

La fiscal general de México, Marisela Morales, ofreció recompensas de casi 1 millón de dólares por cada uno de los sospechosos. Entre ellos figura Román Ricardo Palomo Rincones, alias El Coyote, cabecilla de Los Zetas en San Fernando, donde fueron hallados los cuerpos, que este miércoles ascendieron a 126. También ordenaron la captura de Salvador Alfonso Martínez Escobedo, alias La Ardilla, líder del cártel.

Hasta ahora la fiscalía había detenido a 17 personas, también vinculados a ese cártel, en operativos que empezaron tras la denuncia de secuestro de varios pasajeros de dos autobuses en un carretera que atraviesa San Fernando, días antes del descubrimiento de las fosas, el 1 de abril. A ellos se le sumaron ahora 16 policías de la región, acusados de proteger a Los Zetas y de encubrir el multihomicidio.

San Fernando queda en el estado de Tamaulipas, cerca de donde en agosto de 2010 fueron hallados los cadáveres de 72 inmigrantes de centro y Suramérica. Se trata de un lugar estratégico utilizado por miles de emigrantes que tratan cada año de cruzar la frontera hacia Estados Unidos, la fiscal general dijo que seguirá compartiendo información con los gobiernos de Centroamérica, aunque hasta ahora se conoció que hay un guatemalteco entre los 72 fallecidos reconocidos.

La principal hipótesis de las autoridades de Tamaulipas es que la mayoría de cadáveres podrían corresponder a mexicanos que iban a Estados Unidos, plagiados para exigir rescate, para reclutarlos o para obligarlos a pagar por usar sus rutas, de acuerdo al testimonio del secretario de gobierno Morelos Jaime Canseco. Conforme al modus operandi utilizado en otras ocasiones Los Zetas podrían haberlos asesinado por negarse a cooperar, señaló en sintonía una fuente de la fiscalía de Matamoros.

Mientras, continúa el dramático proceso de identificación de las víctimas. Más de 130 familiares de desaparecidos acampan frente a la morgue de Matamoros. "Yo realmente ya no sé qué estoy buscando, ni a quién acudir. Sólo vine hasta acá con la esperanza de encontrar el cuerpo de mi esposo que salió hace más un año de Guanajuato y no he sabido nada de él", contó Juani Manríquez.

Justamente en Guanajuato, 57 familias denunciaron que sus seres queridos desparecieron en Tamaulipas en los últimos meses. A ellos se suman denuncias similares en otros seis estados mexicanos. En total, la Comsión Nacional de Derechos Humanos calcula que unas 5 mil personas han desaparecido desde que asumió Felipe Calderón como presidente, en diciembre de 2006.

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