Según un promedio al que se arribó a partir de estadísticas tomadas de comisarías de Resistencia, Barranqueras, Puerto Vilelas y Fontana, se estima en 350 las detenciones diarias en el Área Metropolitana. Esto supera en más del 150% la capacidad de detención de las 54 celdas y calabozos disponibles, estimada entre 216 y 140 plazas para esta parte del Chaco. Así se desprende de un informe confeccionado a partir de registros de la Jefatura de Policía que difundió el Centro Mandela, una ONG local.
Estas 350 detenciones diarias además representan un incremento del 17% respecto del año pasado, según los datos tomados hasta el mes de agosto. Y prácticamente igualan la cantidad de detenidos en comisarías con la cantidad de alojados que tiene actualmente la colapsada Alcaidía Resistencia, que al 5 de noviembre exhibía una población carcelaria de 394 (tiene capacidad para 195 plazas).
Según el Centro Mandela, su investigación se basó en un informe parcial suministrado por la Jefatura de Policía que le fue proporcionado en base a un cuestionario elaborado al amparo de la Ley 6431. Pero también de visitas a comisarías y testimonios de presos, familiares y personal policial.
Los datos corresponden al período transcurrido desde el año 2012 hasta el 31 de agosto 2014. “El informe desnuda una nefasta realidad, desconocida por la opinión pública y posiblemente ignorada en su integralidad por los funcionarios públicos responsables que forman parte del poder ejecutivo y por algunos integrantes de la justicia penal y del Superior Tribunal de Justicia. De otra forma no se explica cómo se ha llegado a una realidad absolutamente degradada y degradante”, expresa el informe difundido en las últimas horas.
Datos
El promedio diario de presos durante el periodo mencionado arrojó según el informe un total de 300 detenidos en comisarías y departamentos especializados del Gran Resistencia. Permitió notar un “paulatino incremento de las personas privadas de libertad en causas penales y contravencionales, como de menores en conflicto con la ley, alojados a disposición de sus familiares”.
En los primeros meses de 2014, la cifra alcanza los 350 presos diarios ya mencionados y revela el incremento en las detenciones.
El Centro Mandela comprobó superpoblación carcelaria en al menos 12 de los 18 centros de detención del área metropolitana. “En promedio alojan alrededor de 136 personas, lo que representa un 154% de presos más de lo que corresponde, según los indicadores de superficie mínima por detenido, que es de 5,4 metros cuadrados de acuerdo a las pautas nacionales e internacionales. Esta superficie es equivalente a una cama de una plaza y a un espacio igual para permanecer y deambular en la celda”, graficaron.
En las comisarías, esto se agrava, según el informe. En las comisarías 1ª, 2ª, 8ª y 10ª de Resistencia, en la comisaría 1ª de Fontana y en el Departamento Drogas Peligrosas hay 150% más de alojados de la capacidad existente. “Esto genera riesgos concretos de conflictos”, alertaron en la ONG.
En las Comisarías 4ª, 9ª y 11ª no informaron la cantidad máxima de alojados por día, pero también rondarían el 150% de superpoblación.
En las Comisarías 3ª y 12ª de Resistencia y la 2ª de Fontana el problema es menos grave.
Los casos extremos y más preocupantes se dan en las Comisarías 5ª, 7ª y en la Brigada de Investigaciones, donde se registra una superpoblación que triplica la capacidad de alojamiento permitido (200% más). “Allí el riesgo de conflictos aumenta considerablemente, como también la congestión y el hacinamiento de presos”, denunciaron en el Centro Mandela.
Medidas insuficientes
El informe revela que en el área Gran Resistencia existen 54 celdas y calabozos, con una superficie cubierta de 756 metros cuadrados. La capacidad total de alojamiento informada por los jefes de comisarías es de 216 detenidos.
En cambio, el Centro Mandela, al aplicar el indicador de 5,4 metros cuadrados por preso, determinó una capacidad de alojamiento reducida a 140 detenidos.
Teniendo en cuenta estos números, el déficit promedio de plazas determinado en el estudio es de entre 136 y 170 plazas.
El centro de detención transitoria que se inauguró en Barranqueras, que requirió la inversión de cerca de un millón de pesos, albergará a 80 detenidos. “Es apenas un paliativo, bastante insuficiente para resolver un conflicto grave y complejo”, consideró el Centro Mandela.
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