Un cuarto colombiano, que sería el organizador del trabajo esclavo que se llevaba a cabo en talleres clandestinos de Posadas fue detenido, en un nuevo allanamiento ordenado por la Justicia Federal y llevado a cabo por efectivos de la Delegación local de la Policía Federal.
Ahora este delincuente se suma a los otros tres detenidos el 23 de marzo último cuando se halló la primera cueva en la que esclavizaban a unos 15 colombianos, entre ellos mujeres y niños.
Luego de una paciente investigación con intervención del recientemente creado Juzgado Federal de Oberá y el de Posadas se produjeron allanamientos simultáneos en las primeras horas de la mañana de este sábado en Jardín América y la capital provincial. El operativo contó con la participación de más medio centenar de efectivos de distintas dependencias de la provincia.
Se secuestraron valores por 150 mil dólares, Reales, Guaraníes, Peso colombiano y de otras denominaciones. Además, documentaciones varias de préstamos, vehículos de alta gama, documentos de personas (fotocopias) para sacar préstamos. Hay más de mil tarjetas a razón de ventas de muebles, lo que para las autoridades representaría un negocio millonario.
En Jardín América se produjeron cuatro allanamientos y en Posadas, dos. En inmediaciones de las calles 122, 124 y Soria, cercas una de las otras, en el barrio Las Rosas.
El "modus operandi" sería sencillo y muy conocido, según explicaron. Le ofrecen mejor pasar económico en la Argentina, puesto que los colombianos provienen de pueblos muy humildes de aquel país.
Un grupo se dedica a la venta, de a pie de los productos que elaboran los carpinteros que son el segundo grupo de regenteados y el tercer grupo es de cobranzas, los cuales recaudan -como en todos los casos- por comisiones de venta o recaudación. Se les paga alrededor de 1.500 pesos a cada uno, más comisiones. Viven en estado de hacinamiento con el único fin de ser explotados laboralmente.
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