Eugenia Bella Nahuel, acusada de asesinar a Fernando Padilla, fue atrapada ayer mientras caminaba junto a su madre en el centro de Neuquén. Hoy será la audiencia.
Distintas tareas de investigación y seguimiento realizadas por esa unidad determinaron que la sospechosa se encontraba en la capital. Es así que poco antes de las 11, una comisión de policías vestidos de civil la reconocieron en la calle Entre Ríos 150.
Iba caminando con algunos bolsos, acompañada por su madre. Los investigadores suponían que se estuviera trasladando, ya que desde que se dio a la fuga, la sospechosa paró en la casa de varios amigos que le hicieron “el aguante”.
“Se movía permanentemente de un lugar a otro”, dijeron fuentes policiales y judiciales. Tan es así que la Policía le siguió el rastro por distintas localidades, entre ellas Cipolletti, Allen y General Roca.
Incluso trascendió que mantenía comunicaciones telefónicas muy cortas para no ser ubicada. Aún así su madre habría manifestado ayer que su hija quería entregarse.
La joven, de 25 años, estuvo prófuga poco más de un mes y hoy deberá enfrentar a la Justicia en una audiencia de control de detención, en la cual el fiscal formulará cargos en su contra.
Luego de haber sido detenida, sin oponer resistencia, fue trasladada a la Unidad 16, donde hay otras mujeres alojadas por otros delitos.
Su amiga Silvina Turra, de 28 años, ya está detenida desde el pasado 11 de febrero. Fue ubicada por efectivos de Seguridad Personal en la casa de sus padres, en Centenario, adonde había regresado para estar presente en el casamiento de su hermana.
Investigación
La teoría del caso es que el pasado 24 de enero, entre las 20 y las 21, Turra y Bella ingresaron a la casa de la víctima, de 72 años, al que conocían de antes. Con la intención de robarle, lo atacaron a golpes. Entre las dos lo ataron y lo apuñalaron. Una de las heridas fue en una arteria, lo que le produjo la muerte. Luego le sustrajeron el celular, la billetera, una moto de 110 centímetros cúbicos y un arma de fuego.
De acuerdo con la fiscalía, en el caso hay tres sospechosos: las dos jóvenes detenidas y un hombre reconocido como Marcelo Moya que permanece en libertad y a quien el fiscal lo acusó del delito de encubrimiento agravado del hecho porque habría quemado las pertenencias de Padilla luego de que se las dieran las imputadas.
En tanto, a Turra la acusó del delito de homicidio doblemente calificado por ensañamiento y criminis causa –para lograr la impunidad del asalto–, en concurso real con el robo con armas.
Hoy la Justicia definirá la situación de Bella, si queda detenida con prisión preventiva o sigue vinculada a la causa pero en libertad. El fiscal solicitó ayer a la Oficina Judicial que fije la hora para hacer la audiencia en la jornada de hoy.
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