Se trata de Maximiliano Balmaceda, acusado de haber entrado armado a un comercio en octubre del año pasado.
A casi cuatro meses de ocurrido el asalto, la jueza Penal Virginia Palacio ordenó la medida, luego de que los agentes de la división Investigaciones reunieran las pruebas suficientes para imputarlo por "Robo calificado por el uso de arma de fuego".
"El joven entró a robar con la cara descubierta y la damnificada lo reconoció porque era cliente habitual del negocio", informó el oficial principal Pablo Irusta, de la división Investigaciones.
Cerca del mediodía, Balmaceda estaba con un amigo en la vereda de su casa de la manzana 14 del barrio El Lince cuando llegaron los agentes para darle la noticia que iba a quedar detenido.
Sus padres salieron de la propiedad para preguntar porqué se lo llevaban. El jefe del operativo le respondió que era por un ilícito cometido el año pasado.
Balmaceda quedó alojado en una celda de la división Investigaciones, a disposición de la jueza Virginia Palacios.
El robo se había producido a la mañana, pero a la noche el acusado junto a unos amigos fueron demorados por efectivos de la Subcomisaría 23ª porque tomaban bebidas alcohólicas en el barrio Pucará. Además les secuestraron el auto en el que circulaban.
"Cuando los policías revisaron el vehículo, encontraron varias películas que serían las sustraídas en el robo", expresó Irusta.
Luego de estar 24 horas alojados en la seccional, el joven recuperó la libertad. Pero a raíz del hallazgo en la inspección del rodado y los datos aportados por Ana María Cabrera, la dueña del maxiquiosco, al día siguiente, la jueza Virginia Palacios ordenó que allanaran la casa del sospechoso.
Ahí encontraron un celular y la billetera con la documentación del comerciante.
"La mujer aseguró que de los dos asaltantes que entraron a robarle, Balmaceda era el más agresivo", dijo el oficial principal. "Al parecer, estaba bajo los efectos de algún estupefaciente", agregó.
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