Se trata de una joven de 19 años y de su hermano de 22. La Justicia Federal cree que fueron los autores intelectuales del hecho. Los captores pedían $ 60.000 de rescate pero finalmente la liberaron sin cobrarlos. La víctima ya había sido secuestrada meses antes.
Se trata de una joven de 19 años y de su hermano de 22 -hijos del primer matrimonio de Miriam Sáez (52)- quienes están sospechados de ser los autores intelectuales del secuestro, a partir de algunos datos telefónicos y de ciertas contradicciones en sus relatos.
El caso es investigado por el fiscal federal, Fernando Alcaraz, quien tomó conocimiento del secuestro luego de que una llamada recibida en el celular de la hija de la víctima, advirtiera que la mujer había sido secuestrada y que pedían un rescate de 60.000 pesos para dejarla en libertad.
Según la denuncia, eso ocurrió cerca de las 11.30 del jueves cuando Miriam caminaba por el barrio Jardín de San Martín, rumbo a un supermercados y fue alcanzada por al menos dos sujetos que iban en un auto.
Luego de varias horas de tensión y de una serie de llamados entre uno de los secuestradores y Walter Buenanueva, pareja de la mujer, Miriam fue dejada en libertad cerca de las 5 de la tarde del mismo jueves, sin que se hubiese pagado el rescate.
En esa siesta de tensión y luego de que Buenanueva contara lo ocurrido a un abogado penalista y que juntos denunciaran el hecho en Investigaciones, hubo entre siete y ocho llamadas de los secuestradores pidiendo 60 mil pesos como rescate.
"Siempre hablaba la misma voz, era la de un hombre que Buenanueva reconoció por el tono", dijo el abogado penalista a Los Andes.
Para entender mejor el asunto y aunque parezca por lo menos muy curioso, hay que decir que en marzo Miriam ya había sido secuestrada y que en esa oportunidad se pidió un rescate de 30 mil pesos que Buenanueva pagó sin dar aviso a la policía.
"Estoy consiguiendo la plata con un prestamista pero todavía no me la da porque aún estoy pagando lo que me sacaste en marzo", le habría dicho Buenanueva al secuestrador por teléfono, con letra que le iba dictando la gente de Investigaciones.
Esas conversaciones telefónicas entre el secuestrador y Buenanueva se extendieron hasta las 3 de la tarde e incluso, y según una fuente, en un momento habló Miriam con su pareja y le dijo "no les des la plata a estos hijos de p..., que yo me la banco".
Como el secuestrador no obtenía lo que pretendía, llegó a amenazar con ir a buscar a una de las nietas del hombre.
Lo cierto es que a partir de las 3 de la tarde la comunicación se cortó.
Buenanueva estuvo casi todo el tiempo en sede de Investigaciones, acompañado por su abogado y de a ratos, también por los hijos de la mujer. "Yo a la chica la noté muy nerviosa por las preguntas que le hacía la Policía", aseguró el abogado.
El asunto es que para los investigadores, una de las líneas a seguir estaba precisamente en el ámbito familiar. Fue así que a partir de algunos datos telefónicos, posiblemente entre las llamadas de los hermanos, es que la Justicia entendió que había pruebas suficientes para detenerlos.
Eso ocurrió el jueves por la tarde, prácticamente a la misma hora en que la mujer fue liberada en calle Espejo, cerca de la intersección con Las Correas, una zona semi rural, en el límite de San Martín con Junín.
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